h1

Capitulo 58 La Muralla

Hola, bueno aqui estamos de nuevo, quizas publique el sabado esten al pendiente. El video de la semana es de nuevo The Corrs con la cancion “Lough Erin Shore”, de nuevo musica con influencia celta pero esta vez esta justificada, ja j ajaja ja. Lean el capitulo y me daran la razon. Un capitulo dedicado a aquellos que todavia creen en la magia. Gracias por leerme, ustedes son mi mejor fuente de inspiración.

Los dementores avanzaban como langostas sobre el cielo, la expectativa de alimentarse con cientos de almas jóvenes, hacia que el ritmo de su vuelo fuese frenético. Desde el suelo solo se veía una gran nube negra cruzando el cielo, pero por donde pasaba esa nube, una sensación de desesperanza y desasosiego invadían a los muggles que no podían verlos. Alguno que otro mago los vio a la distancia y su reacción era de un pánico primitivo de inmediato. La mayoría buscaban refugio, no se habían visto dementores desde la segunda guerra mágica y todos sabían lo que esas criaturas infernales podían hacer. Pero de manera insólita, estos no descendieron para atacar, sino que continuaron en su singular travesía. Cuando cruzaron la muralla de Adriano, el límite mágico entre Escocia e Inglaterra, súbitamente pararon, manteniéndose suspendidos en las alturas. Iban a esperar la orden, porque todo era un plan cuidadosamente ideado. Como un intrincado mecanismo de relojería, todo debería se ejecutado con una perfecta sincronía y como el relojero se llamaba Gellert Grindelwarld, sin duda el resultado seria mas que satisfactorio.

Neville Lombotton y Oliver Wood estaban ocultos en unas de la almenaras casi derruidas de la antigua muralla de piedra llamada hacia cientos de años la “Vallun Hadriani”, que se extendía desde el golfo de Soway hasta el estuario de Tyne, pasando por ciudades importantes como Newcastle y Carliste, ambas en poder del Bando de la Luz como ya se llamaba a la unión del ejercito ingles, la milicia civil y los magos que estaba defendiendo el país. La muralla tenia alrededor de metro y medio de altura rodeada de verde hierba, a lo largo de milenios había sido utilizada de cantera, por los pobladores, que utilizaban sus piedras para construir sus casas, nunca había sido una defensa efectiva, pero servia para delimitar el territorio. Los dos hombres seguían observando anonadados como arriba de sus cabezas, se congregaban cientos de Dementores, en un número imposible de vencer. Ese era su puesto de vigilancia. La orden del Fenix se hallaba desperdigada en todo el Reino Unido. Pero sus familias estaban en Escocia, que según Harry constituía el ultimo refugio. La magia de Escocia los protegería del mal. Esas habían sido las palabras del Druida profeta, que inflamo los corazones de la comunidad mágica británica. Treinta y cinco mil personas en total, eran pocos comparados a los 65 millones de muggles que vivían en las islas británicas, sumergidos en una guerra que en escasos meses había cambiado totalmente su forma de vida. La mayoría permanecía en las ciudades ocupadas, prisioneros en sus propias urbes, colaborando con un enemigo que era más fuerte y poderoso, pero sin perder la esperanza de ganar. Los demás estaban en la buena Escocia, esperando que todo acabase.

Britania no caería, porque esa era una guerra injusta, como todas las guerras era cierto, pero en esta lo que estaba en juego, era el destino no solo de un país, sino el futuro de toda la humanidad como había existido hasta entonces. El estatuto del Secreto Mágico había sido derogado y la mayoría de la población era consciente de que existía la Magia y que todo un grupo de personas habían vivido por siglos en las sombras, apartados por miedo y también porque no admitirlo, por cierto sentimiento de superioridad. Tenían sus costumbres y habían padecido sus propias guerras. Pero en ese momento estaban comprometidos por proteger la tierra que todos compartían y ayudar al resto de los pobladores en un gesto de nobleza que nunca seria olvidado.

Por primera vez en dos mil años de historia, después de que los celtas fueran vencidos por los romanos, separando los dos mundos que convivían en Albion, el país volvía a ser uno solo, con una sola cabeza y un solo corazón. Y de alguna manera eso había despertado el indómito espíritu de lucha de los habitantes heredado de sus antepasados celtas. Porque si bien era cierto que habían desaparecido, vestigios de su sangre todavía quedaban circulando en las venas de los habitantes de la isla blanca. La sangre mas mágica, porque de ellos había nacido la magia, todos y cada uno y debido a la magia habían desaparecido. Era un concepto extraño, difícil de definir. Pero la gran tragedia del pueblo celta y por ende de sus sacerdotes, los Druidas, fue que no pudieron sobrevivir a un mundo cambiante. Estaban destinados solo a sobrevivir lo suficiente como raza para dejar un legado y luego dispersarse, mezclar sus genes, llevarlos por el mundo y así dejar después de generaciones, alguna gota de su magia en algunos humanos sobrevivió, para que esta no desapareciese. Y solo quedaban dos verdaderos celtas en la actualidad. Místico porque poseía el don de la longevidad y Malcom Scythale, porque era el último vástago de una familia que por generaciones había mantenido su pureza intacta, viviendo aislados en las frías islas Shetland. Eran las dos caras de la moneda y ambos sabían el significado de Escocia para el desenlace de la situación. Y ninguno cedería su posición. Mejor muertos que bañados en sangre.

Neville observaba el cielo con expresión desolada. Agarraba su varita con fuerza, no había olvidado como conjurar un patronus. A pesar de su torpeza en sus años escolares, se había convertido en un talentoso mago, su gran aspiración era enseñar en Hogwarts. Por una y otra causa había permanecido soltero, no era de los que tenia la suficiente confianza en si mismo para invitar a una chica, prefería que ellas tomasen la iniciativa. Y se sentía cómodo en su soledad, solo de vez en cuando una simpática chica que había sido su amiga en la universidad mágica, venia a trastornarle su tranquilidad mental, le gustaba esa chica, que curiosamente también se llamaba Alice, como su madre, se escribían ocasionalmente y de alguna manera mantenía un romance epistolar. . Su única familia era su abuela, sus padres finalmente habían muerto en San Mungo, nunca recobraron la lucidez. Primero falleció Frank, de una dolencia cardiaca, un año después Alice, que todavía seguía regalando envolturas de caramelos a su hijo ya convertido en un hombre, ella dejo de respirar tranquilamente una mañana, Neville nunca olvidaría la serenidad de su rostro, yaciendo sin vida en esa cama. Los había enterrado juntos, y había colocado unas estatuas acostadas encima del sepulcro, las figuras de unos amantes tomados de la mano. Había sentido alivio, por fin esa dolorosa historia terminaba, él y su abuela se lo habían tomado bastante bien. De alguna manera estaban cerrando un doloroso ciclo vital, no los olvidarían, era cierto, pero había que empezar de nuevo. Augusta Lombotton simplemente le invito un café y le empezó a contar anécdotas de sus padres que no conocía y nunca había escuchado. Su abuela era la mejor mujer que había conocido y estaba orgullosa de ella, así como ella estaba orgulloso de él. Verlo desafiando al Lord Oscuro, Voldemort, en la última Batalla de Hogwarts, negándose a ser un mortifago, era el mejor recuerdo de su vida, después de eso la vieja juro que podía morir tranquila.

Y allí estaba junto al antiguo capitán de Quidditch de su casa en el colegio, un hombre alto delgado, de cabello rubio rojizo y ojos castaños, ocupados de vigilar ese punto, que era el mas débil en cuanto a magia en Escocia, los romanos lo habían hecho bien, fracturando las defensas mágicas de la tierra escocesa en ese lugar, por eso el Druida Místico había ordenado vigilar ese punto en especifico, lo que quería atacar Escocia obligatoriamente tenia que pasar por allí. Oliver estaba casado con la innombrable, Cho Chang, la mujer mas coqueta y ladina que había pasado por Hogwarts, al parecer ahora una reformada ama de casa y amante esposa. A Neville le parecía curioso, que esos dos hubiesen terminado juntos y con dos niños pequeños, pero por lo menos eran parecidos. La pareja insólita de esos años, entre sus compañeros de curso, sin duda eran Draco Malfoy y Hermione Granger, eso nadie lo habría previsto, era casi imposible imaginar que esos dos chicos, que se habían odiado desde el primer momento que se vieron, en la actualidad tenían una hija y si los rumores eran correctos un pequeño bebe recién nacido. Por supuesto que era un amor signado por la tragedia. Ella se había convertido en vampiro y había sido destruida con el Horrocrux de Voldemort pegado a su pecho, luego de eso ella resucito, por una razón que todavía nadie le había explicado aun, se había ido a vivir con Draco Malfoy con un nombre falso, le había dado una niñita muy graciosa llamada Elie y luego había sido capturada por el otro bando. Pero había tenido otro niño en cautiverio, y el bebe estaba a salvo con su padre. Nunca le había caído bien Malfoy, de adolescente era un bocazas insufrible que se burlaba constantemente de él, pero ahora era un hombre callado, peligroso y con un rictus de amargamiento constante dibujado en su boca, no le simpatizaba pero no dejaba de conmoverse, sin duda su situación debía ser muy triste, la mujer que amaba, porque no había duda que amaba a Hermione, si supero todos sus prejuicios y había formado una familia con ella, estaba cautiva en el otro bando, y él estaba solo con sus dos hijos.

-¿Qué están esperando?- pregunto Oliver mirando las figuras fantasmales y etéreas en el cielo. La temperatura había bajado mucho y estaba temblando de frío y miedo.

-Te puedo asegurar que una orden- exclamo Neville asustado, también sentía los efectos de la presencia de los dementores- Creo que debemos irnos de aquí, para dar la alarma. No me quedare esperando a que llegue él que es capaz de gobernar a los Dementores. Vámonos Oliver, valemos más vivos que muertos.

-Espera- le dijo Oliver agachándose en el muro, para ocultarse- Viste eso.

-¿Dónde?- pregunto Neville mirando a todas direcciones, luego lo vio, tres figuras a caballo aparecieron en una desnuda colina a muchos metros de ellos. La del medio era una figura encapuchada que tenia sujeta frente a él a una mujer delgada, vestida de negro, con el cabello castaño. Iba amordazada, y tenia ambas manos atadas. El caballo que los sostenía era negro, imponente y estaba inquieto, levantándose sobre sus cuartos traseros. Un aura oscura envolvían a las dos personas.

-Es Hermione- susurro Oliver al reconocer a la mujer- ¡Tenemos que rescatarla!

-Creo que no somos suficientes- dijo Neville con rabia y pena. Ver a su amiga maniatada y sin poder ayudarla, so pena de que lo matasen era un terrible dilema. Pero los habían mandado a vigilar no a caerse a duelo. Vio otra vez el panorama y varios hombres a pie se unieron al grupo. Todos vestidos de negro. Pudo reconocer la cabellera rubia de Lucius Malfoy destacando sobre todo. ¡Diablos! Eso si era lamentable, ese tipo era un loco de mierda. Igual que él que usaba una calavera de animal de casco y se hacia llamar La Bestia. Una verdadera colección de joyitas- Daremos la alarma, te aseguro que van a Hogwarts.

-¿Cómo lo sabes?- pregunto Oliver.

-Porque si yo fuese ellos, iría a Hogwarts- dijo Neville- es el lugar mas mágico de toda Europa. Sin duda si quieres ganar una guerra mágica, debes tomar Hogwarts. Y si esa cantidad de Dementores azota el castillo, estaremos en problemas. Hay muchos niños allí. Casi todos los niños de la comunidad Mágica. No deben llegar. Nos estamos jugando nuestro futuro Oliver. El futuro de los magos en este país. Hay que hablar con Harry inmediatamente.

-Nev- dijo Oliver con voz ahogada- Creo que no tenemos mas remedio que desaparecernos, nos han visto.

Antes de que una lluvia de hechizos cayeran sobre ellos se desaparecieron.

0o0

-Te dije que no funcionaria- dijo Nym con gesto de suficiencia.

-Y aquí vamos otra vez- contesto Fred con hastío, escondiendo su cara entre sus manos. Si Nym se lo volvía a repetir cometería fratricidio.

Estaban en la biblioteca del colegio, bastante abarrotada de gente. Hogwarts nunca había tenido tantos habitantes, estaban los niños del parvulario, los estudiantes usuales, la Orden del Fenix, algunos familiares de los profesores y también los 5 elementos y compañía. Hasta corría el rumor de que un muggle estaba en el castillo, pero no lo había visto aun. La Sra. Prince estaba en su escritorio, siendo consolada por Filch, estaba totalmente desesperada porque ninguno de los mocosos insolentes que estaban en la biblioteca, acataba la orden de silencio. Pero los chicos estaban demasiado excitados, en todas partes había gente hablando y cuchicheando, en el gran comedor, en los pasillos. Hasta la tranquilidad de las mazmorras se había visto alterada. Había mucha gente en el castillo.

-No podemos hacerlo- dijo ella- no somos unos hablantes de parsel genuinos. Esa cámara esta sellada con poderes superiores a nosotros, lo mejor seria desistir.

-Lo haremos- contesto Fred- encontraremos la forma.

Teddy se acerco a ellos con una expresión amargada en su rostro. Los Slytherin habían tenido una reunión con el jefe de su casa destinada a recordar su lealtad con el colegio y la comunidad mágica. No había sido una reunión agradable, todos, en especial los familiares de los antiguos mortifagos, estaban molestos porque una vez mas eran señalados. Ninguna otra casa había tenido una reunión así, destinada a asegurar su lealtad. Los chicos realmente se habían puesto furiosos y si no hubo motín, fue porque el premio anual de ese año, Alexei Dolohov, nieto del famoso mortifago Antonin Dolohov, utilizando su siniestro poder de persuasión, sin duda heredado de su abuelo, obligo a todos a mantener la calma y escuchar a Horace Slughorm.

Esta vez los Slytherin´s estaban decididos a pagar la deuda contraída hacia mas de 14 años, cuando todos huyeron en la Batalla en donde el señor Tenebroso cayó derrotado por Harry Potter. No quedarían de nuevo como unos cobardes y todos juraron mantenerse fieles, aunque dentro de las filas de los Deathcrows estuviesen familiares y conocidos. Defenderían el castillo y a la comunidad mágica. Se reivindicarían. Pero el sabor amargo había quedado, solo disminuyo un poco cuando la profesora Mcgonagall, intento reparar el daño, dándole 150 puntos a Slytherin en el almuerzo, destacando las virtudes y habilidades de la casa y poniéndolos a la cabeza en la competencia de la Copa de las Casas de ese año escolar que estaba culminando. Pero ya los mas grandes, los de 5to, 6to y 7mo año, estaban tan envalentonados, que sin duda se dejarían matar en un enfrentamiento solo para quedar como unos héroes. Ese cambio en la conducta habitual de un Slytherin tenia algo alterado a Teddy, a quien inmolarse gratuitamente a lo loco, sin ningún plan, le parecía una soberana estupidez. Todos lucharían, pero conservando las perspectivas…………..!Merlin Santo!, no eran unos Gryffindor´s ni Hufflepuff´s, eran Slytherin´s . Su mal humor no le paso desapercibido a los gemelos.

-¿Qué te pasa Lupin? Hoy despertaste con la luna encima- le dijo Fred, haciendo mención a sus genes de hombre lobo.

-Siempre nosotros somos los malos- dijo él, mirando intensamente de reojo a Nym, quien se hizo la desentendida pero que sintió su corazón arder por un instante- Si alguien resulta ser un traidor, seguro que es Slytherin, es mortificante.

-No te preocupes Teddy- comento Nym- es que todos están nerviosos. Por eso la gente duda de todos. Sabemos que los Sly no son como años atrás, ustedes tienen sus cositas desagradables, pero siguen siendo fieles a la comunidad mágica.

-¿Qué cositas desagradables?- dijo él haciendo una mueca. Clavo sus ojos dorados en los celestes de ella. ¡Diablos!, de verdad le gustaba mucho esa chica. Pero…………….era la hermana de su mejor amigo.

-Eres muy necio sabias- dijo ella sintiendo que no podía decir ninguna cosa coherente si Teddy la seguía mirando así.

Una voz resonó en todo el castillo.

Todos los estudiantes e invitados deben inmediatamente retirarse a sus torres. Dementores se dirigen al castillo, esperen instrucciones de sus jefes de casas– era la voz de la directora Minerva McGonagall.

Inmediatamente el pánico invadió el lugar, los estudiantes corrieron presurosos hacia la salida de la biblioteca. Argus Filch desecho su habitual conducta desdeñosa y empezó a gritar.

-Con orden, mocosos. No se atropellen- grito con su desagradable voz- ¡Calmaos!, no es la primera vez que atacan el castillo y Hogwarts nunca ha sido derrotado. Escuchad a los prefectos y no destrocéis la biblioteca. Los más chicos primeros.

Todos salieron en filas. De reojo Nym vio que Teddy tomaba otra dirección diferente a las mazmorras. Se acerco a Fred y lo jalo por un brazo, apartándolo de la fila y se fueron del lugar persiguiendo al chico de cabello violeta, el metamorfomago Teddy Lupin. Entre el tumulto nadie se dio cuenta.

-Teddy, espérate, ¿A dónde vas?- pregunto Fred corriendo tras él.

-Voy a salir por unos de los pasadizos secretos, ire al bosque prohibido. Si los dementores van a atacar, necesitamos refuerzos- dijo él caminando seguro hacia la planta inferior, las escaleras movedizas los dejaron a los tres en las cocinas.

-Nos va a expulsar- grito Nym sujetándolo por un brazo tratando de detenerlo.

-¡Oh por Merlin!, ¡Nym!- grito Teddy- a estas alturas no van a expulsar a nadie. ¿A dónde iría?. Tenemos que avisar a Bane y a los demás centauros. Si es verdad lo que dice mi libro de Teoría básica de Defensa Contra las Artes Oscuras, ellos son inmunes a los dementores. Además no me provoca estar aquí, con todos esos bichos queriéndome dar el beso.

Nym se mostró perpleja, de cuando a la fecha Teddy alardeaba de haberse leído un libro. Definitivamente ese no era el Teddy Lupin que ella conocía, estaba madurando de a poquito y eso le gustaba.

-¿Ahora lees? ¿De cuando a acá eres tan aplicado?- se atrevió a preguntar pero sin malicia. Teddy le sonrío y se paso una mano por la cabeza alborotándose el pelo que asumió su habitual cabello castaño, por lo incomodo que se sentía.

-Me gusta Defensa- confeso él, enrojeciéndose- Quiero ser auror como mi madre.

Nym se sintió conmovida, Teddy casi nunca hablaba de sus padres. Pero sin duda le estaba demostrando en ese momento que pensaba mucho en ellos. Ella le tomo una mano y se la apretó, él le correspondió el gesto.

-Papa esta aquí- confirmo Fred- él y los otros cuatro. La orden esta en Hogsmade. Eso debería ser suficiente.

-Mas ayuda no estará de más- dijo Teddy- pero preferiría que no me acompañasen esta vez.

Nym y Fred se miraron un rato analizando la situación. Ellos era un triada, cada uno tenia sus propios talentos y se complementaban. Pero antes que nada, eran amigos del alma. No abandonarían a Teddy jamás.

-Ni loco dejare que te quedes con todo el crédito- dijo Fred, caminando hacia el pasadizo oculto detrás de una estatua de un grifo- El papel de héroe esta reservado para un Gryffindor.

-Nym, sera mejor que………….- dijo Teddy con preocupación.

-Sabes que no puedo separarme de Fred y tampoco………de ti- dijo ella bajando la mirada y con las mejillas encendidas.

-No te alejes de mi y mantén la varita preparada- le contesto Teddy que sentía su corazón palpitando después de esas palabras- esta vez no se que nos podemos encontrar.

0o0

-Un hombre con capucha es el jefe de todos. Todavía no han pasado la Muralla de Adriano- informo Neville en el despacho de Dumblendore. Oliver se había ido a Hogsmade a alertar a los habitantes.

-Es el Oscuro- confirmo Místico y luego miro a Dumblendore- Tengo una idea aproximada de quien se trata.

-Esperemos que él mismo revele su identidad- dijo Dumblendore clavando sus ojos azules en Místico.

-Malfoy- dijo Neville dirigiéndose al hombre rubio que estaba vestido de negro con una larga espada en la mano apoyado en una chimenea, le parecía curioso que Draco Malfoy cargase para todos lados la espada de Gryffindor, aquella con la que él mismo había decapitado la serpiente Naggini hacia tantos años, un Horrocrux- Hermione esta con ellos.

Draco sintió como si le clavasen un puñal en el pecho. Automáticamente su mano se cerro en la empuñadura cubierta de rubíes de Polaris Ella estaba allí, y seguramente todavía no se había recuperado del nacimiento del niño, la imaginaba débil en medio de la batalla que se vislumbraba. Estaba en peligro y lo sabia. ¡Maldito Metzger! No había cumplido su promesa. Miro al bebe que tenia Pansy en los brazos. Tenía que ir a ese sitio y arrancarla de las garras de esos malditos locos. Era ahora o nunca.

-Malfoy- dijo Harry quien veía como Draco estaba pálido y descompuesto, capaz de cometer cualquier tontería- Cálmate. Ellos la necesitan tanto como nosotros, no la mataran. Solo la mitad de la profecía se ha cumplido.

-Voy a rescatarla- dijo Draco con voz dura, Místico se levanto de su asiento, Harry se le enfrento.

-Todavía no- contesto Harry- no es el momento- Draco le clavo sus ojos grises llenos de determinación.

-Potter tiene razón- dijo Místico- No la dañaran. Sin duda el Oscuro la tiene de escudo humano. Debemos evitar a toda costa que entre a Escocia. Iré con ustedes, Parkinson.

-Dime- Pansy se levanto cargando a el pequeño Franz. Ella y el niño habían congeniado desde el principio y desde que lo conoció, se lo había arrebatado a Molly Weasley de los brazos. Le daba el biberón y dormía con él. Bill estaba en el bosque prohibido, la luna no lo afectaba, pero lo ponía de mal humor y todavía no quería enfrentarse con sus padres, así que no la había visto en esos planes. Todos se reían de ver a Pansy intentando de demostrar sus dotes maternales. Pero hasta ahora lo estaba haciendo bastante bien. Tanto que Draco había decidido colocarle Alexander de segundo nombre al niño, en honor a esa bruja que lo estaba cuidando como suyo. Se lo entrego a Draco, que se fue hacia a una esquina del despacho, para despedirse lo mas privadamente posible del niño, para luego ir a dejárselo a Molly Weasley y de paso hablar un rato con Elie. Todos los Weasley´s estaban el castillo. Luna y Ron ya habían visto a sus chicos un rato. Estaban en la torre de Gryffindor ya que todos ellos, excepto Nym y Luna que eran Ravenclaw´s habían sido asignados en esa torre.

-Es hora de que pongas en practica todo tu poder- dijo Místico- Debes proteger a Escocia.

-Si- dijo ella con voz vacilante. No sabia que consecuencias podría traerle ese despliegue de poder. Ni el mismo Místico lo sabía con seguridad. Miro a Nott quien se acerco y le apretó un brazo.

-Ten cuidado- dijo él en un susurro- ni el lobo ese ni yo soportaríamos que te hicieses daño.

-Gracias- dijo ella besándole una mejilla- Ron, dile a Bill que estaré bien. Y que no se exponga demasiado, yo volveré a su lado.

-Bien, Místico, Malfoy, Pansy y yo iremos a la muralla de Adriano a enfrentarnos con los oscuros- dijo Harry – Ron, Janie Andrews y Theo se quedaran con los de la Orden y Bill Weasley defendiendo Hogwarts y Hogsmade. Sin duda los Deathcrows y los Dementores atacaran aquí para abrirle el camino a ese Oscuro.

-Eso si logran atravesar mi escudo-exclamo Pansy.

-Un momento- dijo el sombrero seleccionador, todos enmudecieron, cuando el sombrero hablaba, siempre ofrecía palabras de aliento para sobrellevar la situación y muchas veces advertencias- Quiero que me traigan a la muggle ante mi presencia. Ella va a llevar el estandarte de Hogwarts. La unión de las casas se cumplirá por ella. Lo dije hace mil años y el momento ha llegado- Entonces el sombrero empezó a cantar:

La virgen guerrera llegara

Y con ella las cuatro casas se unirán

En alguna de ellas sin embargo deberá estar

La humana sin magia que aquí aparecerá

Uno es a dos

Dos es a cuatro

Cuando el fin de los tiempos llegue

Y la muchacha de los ojos verdes recupere

El espíritu original de Hogwarts

En una bandera se coloca

Lanzando el desafió

Hacia el más impío.

Todos los presentes entonces entendieron el significado de esas palabras. Theo se había llevado a Janie porque desaseaba, primero enseñarle el castillo e impresionarla y por otra parte quería que estuviese al corriente de los acontecimientos para así informar al Alto Mando Unificado en Londres. Lo que no se imaginaba era que había sido el instrumento para que otra profecía se cumpliese o seguramente el Destino lo había empujado, como había señalado el camino de los otros que se encontraban en esa estancia. Místico sonrío complacido, sin duda, recuperar el espíritu de unión de las casas, haría que la magia del castillo se reforzase.

Nott enmudeció, eso significaba que Janie……………su Janie………..era………….virgen o por lo menos técnicamente era ………….¿Virgen?. Vaya que idiota, ahora si entendía…………era totalmente loco………………..pero como iba a suponer que ella…………seguía siendo virgen. Si era tan desenvuelta, tan sexy, tan sensual y aun así……..seguía siendo una niña. Claro, él había sido demasiado directo con sus intensiones …………..y la había asustado. Estaba estableciendo un record, era el peor hombre del planeta tierra en eso del cortejo. Cada vez metía más la pata. Ron, Harry, Draco y Pansy clavaron sus ojos en él. Se sentía sumamente incomodo.

-Theo ¿por favor dime que tú y ella…no …?- pregunto Ron casi sin aguantar la risa.

Theodore estaba furioso, sabía lo que pensaban todos. Ella al parecer tenía que tener esa condición especial, para que el sortilegio funcionase. Y le molestaba que todos al parecer encontraran muy divertida la situación de andar indagando sobre su vida personal.

-Theo, habla de una vez- le dijo Harry impaciente.

-Bien- Theo dio un gran suspiro- soy un desastre con la conquista. No le he tocado ni un pelo- confeso Nott y luego añadió mirando con molestia a Ron quien lo miraba burlón- Ni siquiera he logrado que me de el si. Pero supongo que eso de la virginidad no será para siempre o ¿ si?. Porque yo quiero ir en serio con ella y bueno ………..digamos que eso …………no me lo esperaba.

No pudieron evitar reírse a carcajadas ante la expresión dolida de Theo. De todas las cosas por las cuales había que preocuparse, a él le importaba mucho la posibilidad de no poder concretar el asunto con su chica y no se había mordido la lengua al decirlo. Hasta Místico se río con ganas. Conocer a ese chico tan especial, el del poder mental, había sido muy agradable. Tenia madera de líder, sincero, diplomático, con nobles sentimientos a la vez que astuto e inteligente. aunque no lo supiese, tendría un gran destino, en el mundo de los muggles y el de los magos. De vez en cuando nacían personas así, dotadas de gran fortaleza interior, que inspiraban a los demás a seguir adelante. Britania tendría una gran suerte si Theo Nott lograba cumplir el destino que había visto para él, si todo salía bien.

-No te preocupes Nott- dijo Místico y luego señalo al sombrero- ¿Solo necesitas a la doncella una vez para el sortilegio?

-Así es, mi señor Derfel- contesto el sombrero, dirigiéndose a Místico llamándolo por su antiguo nombre celta, que significaba “perteneciente a la magia”, nadie lo sabia pero ese sombrero había sido de Místico hacia muchos años y él lo había regalado al colegio cuando este fue construido- luego que siga con su vida muggle normal.

-Es hora- dijo la profesora McGonagall sintiendo un estremecimiento- Este castillo ha sido atacado de nuevo y como me llamo Minerva McGonagall ganaremos.

-Señora- le dijo Místico haciéndole una inclinación de cabeza a la venerable y valiente anciana que tenia frente a él- Usted es una digna representante de su casa.

-Para mi es un honor tener aquí a tan distinguido visitante- dijo ella con voz solemne- Su visita no será nunca olvidada en los anales del Colegio.

Draco beso la cabecita de su hijo y fue directo a entregárselo a Molly Weasley que lo esperaba en la entrada del despacho del director con Elie. Draco cargo a su hija, quien le dio un sonoro beso. No quería dejar a los niños con los Dementores amenazando el castillo, pero no tenia de otra, rescataría a Hermione como fuese.

-Pórtate bien y vigila tu hermano- dijo él.

-Si papi- contesto Elie enredando sus bracitos en el cuello de Draco solo por un instante antes de separarse de él. Draco le susurro alguna cosa y ella se río. Padre e hija tenían una complicidad especial. Algo que conservarían el resto de sus vidas.

-Los cuidare como si fuesen míos- le aseguro Molly para tranquilizarlo- estaremos en la torre de Gryffindor con un montón de hechizos protectores, no lograran entraran.

-Regresare con mis hijos, te lo prometo- dijo Draco al despedirse.

0o0

Janie estaba muy azorada esperando en un rincón del castillo. Vestía con sencillez, unos jeans y una chaqueta de un tono indefinible oscuro. Su tez bronceada, su cabello castaño suelto y sus esplendidos ojos verdes llenos de chispas doradas la hacían ver muy atractiva. Veía cientos de chicos deambulando por los pasillos, todos con sus túnicas negras y con corbatas de distintas combinaciones de colores que señalaban su casa, de vez en cuando algún chico mayor se paraba con curiosidad a examinarla y luego corría sin atreverse a hablar con ella, los mas chicos y sobre todos los que provenían del mundo muggle eran muy corteses pero tampoco conversaban mucho con ella. Conocía los colores de Ravenclaw, azul y plata porque su hermano Stu había sido de esa casa, pero los demás no los lograba identificar con propiedad.

Cuando llego al castillo por primera vez se había sentido impresionada, de lejos no veía mas que ruinas, pero al entrar a los terrenos de Hogwarts, sorteando el hechizo repelente anti-muggles, pudo observar aquella maravilla. Era una estructura hermosa, como el castillo de un cuento de hadas, tuvo que hacer un esfuerzo para no lucir impresionada, en vano. Theodore se reía de ella a cada momento, ya que parecía una niña en medio de una tienda de juguetes. Pero no era burla, Theo realmente estaba feliz por haberla traído allí, si se seguía portando de esa manera tan adorable, le iba a ser difícil resistirse a su encanto durante más tiempo. Pero ella quería un hombre que fuese solo suyo, no compartirlo con otro amor y le parecía que Theo todavía quería a su esposa. Por eso quizás, estaba muy desanimada, además en medio de una guerra, era una locura estar desperdiciando tiempo sufriendo por amor.

Vio acercarse a Ron Weasley y a Theodore Nott.

-¿Estas bien?- le pregunto él mirándola de una manera muy extraña- ¿Nadie ha intentado hechizarte?

-No.¿Pueden hacerlo? Theo esto es un colegio, por Dios- dijo ella un poco asustada, no se le había pasado la posibilidad de que algo así fuese a suceder.

-No le hagas caso a Theo- dijo Ron- últimamente esta muy nervioso en relación a tu seguridad- Theo le dio un codazo que le saco el aire. Janie sonrío complacida por tanta atención.

-Ven con nosotros. Te explicaremos en el camino- dijo Theo tomándola de un brazo, arrastrándola con él. Janie rodó los ojos exasperada, pero ya estaba acostumbrada a eso, él siempre era así, poco delicado……….pero era Theo, y al fin y al cabo, le gustaba asi.

Después de un rato, Janie estaba sentada en medio del despacho del director en una silla. Miraba asombrada los retratos de todos los antiguos directores de Hogwarts que cuchicheaban entre si. Uno en especial llamo su atención, un viejito de aspecto simpático con unos espectaculares ojos azules. Dumblendore le sonrío y ella le correspondió instintivamente.

Minerva McGonagall la miraba todavía sin convencerse de la presencia de un muggle en el castillo.

-Srta. Andrews un placer conocerla. Su hermano fue muy buen estudiante, el mejor que tuve en Transformaciones en muchos años- dijo ella intentando ser amable- Todos los profesores sentimos mucho su muerte. Era una gran persona y un hombre muy noble.

-Gracias- dijo ella asintiendo con la cabeza- ¿Qué desean de mí?

El sombrero fue el que contesto y Janie casi se cae de la silla de la impresión. Un sombrero parlanchín, nunca se lo hubiese imaginado. Debía ser el sombrero que tanto le menciono Stu en su primera semana de clases hacia ya algunos años.

-Te seleccionare para una casa de Hogwarts- dijo el sombrero seleccionador- para así dar cumplimiento a una profecía y activar un antiguo sortilegio de protección sobre el castillo.

-¿Me convertiré en bruja?…………….porque a mi me gusta mucho como soy- dijo ella con total convencimiento. Jamás había sentido envidia de la magia de su hermano. Cada persona tenia derecho a tener sus dones y si bien ella no hacia nada especial, ni era capaz de lanzar embrujos, por lo menos trataba que su mundo fuese un mundo mejor, a su manera muggle y normal.

-No- contesto Dumblendore- la magia no puede otorgarse, nacemos con ella. Pero cada humano guarda dentro de si muchas cosas que yo considero que son mágicas. Por eso el sortilegio funcionara sin duda. Quizás no puedas hacer un hechizo pero nos ayudaras a proteger a los nuestros. Después de todo, lo que se esta peleando aquí, no solo es el derecho de sobrevivir de los magos sino también el de los muggles.

-¿Duele?- pregunto ella- no es que me vaya a negar. Pero quiero estar preparada.

-Tranquila- le dijo Nott acercándose y acariciándole la cabeza en un gesto tierno que dejo profunda huella en ella- Si te sientes mal, me avisas y te quito el maldito sombrero.

Mc Gonagall le lanzo una mirada fulminante a Theodore. Tomo el sombrero y lo deposito sobre la cabeza de Janie Andrews. Ella miro hacia arriba, sentía un cosquilleo en todo su cuerpo. El sombrero le hablo en su mente.

Hum…………tienes coraje y valentía……….todas cualidades de un Gryffindor………..también estas dotada de una excepcional inteligencia………pero no, no te gustaría Ravenclaw…………………no eres mezquina y te encanta ayudar a los demás………..serias una buena Huffelpuff…………..pero…………….tu astucia es la de un Slytherin…………….interesante……..muy interesante,………..además de todo…………muy apropiado…..para la nueva era que queremos construir…………así que serás……….”

-¡Slytherin!- grito el sombrero.

Janie se quedo estupefacta y con ella todos los presentes. En Slytherin no entraban sangre sucias y era inaudito que lo hiciese un muggle, pero el sombrero siempre sabia lo que hacia.

Dumblendore sonreía satisfecho en su retrato. Era uno de los acontecimientos más inesperados que había visto. Sin duda las cosas empezaban a caminar por el camino recto. De pronto todos sintieron como la estructura del Colegio tembló.

Una onda de energía revitalizadora, un destello de luz recorrió todo el castillo. Los habitantes pudieron ver como las paredes adquirían su tono original de piedra recién colocada, al parecer toda una onda rejuvenecedora. De pronto las armaduras estaban brillantes. Todas las flores de los jardines se abrieron, el césped parecía más verde. Todas las banderas de las diversas casas cambiaron y exhibieron únicamente le escudo de Hogwarts y una euforia extraña se apodero de todos. El sortilegio estaba sellado, el castillo volvía a recuperar su espíritu original, aquel con el cual había sido construido y fundado.

Theo se adelanto y sin que ella pudiese evitarlo, la levanto de la silla tomándola en sus fuertes brazos, elevándola hasta que la chica se sintió suspendida en el aire. Janie le correspondió el abrazo y se miraron fijamente.

-Sabia que eras una pequeña serpiente- dijo él susurrándole directamente al rostro, clavando sus ojos azules en los verdes de ella- al principio me imaginaba que si fueses bruja sin duda serias Gryffindor. Pero después de tantos desplantes tuyos…………cambie de opinión. Eres más Slyherin que yo. Te lo voy a pedir de nuevo. ¿Me darás una oportunidad?

Ella lo miro dubitativa, luego sonrío.

-Si-le contesto Janie antes de hundirse en los labios de él. Algo inexplicable la obligaba a ello, se sentía conmovida y atraída por el hombre alto que la tenia en sus brazos, él la hacia sentir segura y querida, era demasiado irresistible para ella. Nott se vio sorprendido y luego de un primer momento en donde sintió que las piernas le flaqueaban, correspondió a ese beso tan esperado y postergado una y otra vez. Sus labios sellaron lo que sus almas anhelaban. Theo sentía el corazón de ella pegado en su pecho latiendo a un ritmo frenético. La textura de su boca y su sabor era exquisita. No lo había pensado mucho, pero estaba seguro de que estaba un poco enamorado de ella y ahora que la tenia, en su cuerpo no había lugar para mas felicidad. No lo echaría a perder esta vez, eso era una promesa. Ya vería después como resolvía los demás asuntos. A lo mejor no eran muy compatibles, pero lo superarían.

Después de separarse y que Theo la depositara suavemente sobre el suelo, se tomaron de las manos. Ella lucia bastante bonita toda sonrojada. Se había besado con él en medio de un montón de extraños, pero al final no importaba. Tenia sus dudas de cómo sobrellevarían la relación, pero estaban juntos.

-Weasley- le dijo Nott con tono despreocupado y feliz a Ron quien lo miraba exhibiendo una amplia sonrisa- te presento a mi novia.

0o0

Creo que lo he dicho muchas veces, me encantan todos los personajes de la saga de HP, todos, absolutamente todos (debilidad especial con alto contenido sexual por Lucius Malfoy y Sirius Black, ja ja), a veces me sorprenden que los actores de las peliculas muchas veces se parecen a la descripcion del personaje y otras veces no. Digamos que Lucius caracterizado por Jason Isaccs, Sirius que es Gary Oldman (hiperventilando), Tom Felton como Draco Malfoy, Robbie Coltrane como Hagrid, Maggie Smith como la Sra. Weasley,  Richard Griffits y Fiona Shaw como el Tio Vernon y la Tia Petunia, por supuesto como olvidar a Richard Harris y Michael Gambon personificando a Dumblendore, claro la mas exacta es Evanna Lynch que casi convencio a todo el mundo de que era Luna Lovegood, todos ellos son justo como me los imaginaba del libro. Del trio siempre he dicho que Rupert Grint es Ron personificado, me reservo los comentarios respecto a  Daniel y Emma, son buenos actores pero no se me parecen a sus personajes. En fin todo esto es para comentar, que cuando vi al chico que hacia el papel de Neville, en la primera pelicula, dije dos cosas: la primera fue”es igualito a Neville” y la otra me apena decirlo, pero……….”que niño tan horroroso”. En fin ocho años y seis peliculas despues, he de tragarme mis palabras, porque Mathew Lewis que es el actor que personifica a Neville, es el protagonista perfecto de la historia del patito feo que se conviertio en cisne. Solo puedo agregar………..He´s HOT. Debo reconocer que la historia de Neville de HP me encanta y quiero mucho al personaje.  Mathew Lewis túi eres el Neville de mi historia.

Anuncios

2 comentarios

  1. hola amiga!! sii yo tmb me los imagine a todos igual!! y creo q herms y harry si se parecen a lo q me imagine cuando lei el 1 libro!!! me encanto este cap lo hizo muy especial el sortilegio de janie!! pero cada vez estoy mas impaciente te conosco jos black se q vas a separar a herms de draco!!! lo seee!!

    saludos cuidate!! espero se desate esa guerra rapido!



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: