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Capitulo 56 Vida que se abre camino

Hola como andan, espero que bien, ja ja ja j. Bueno este capitulo y nos vemos en una semana ok. El video de esta semana, es Who wants to live forever de Queen, creo que muy apropiado para este capitulo.

Hermione estaba sentada en medio de una mesa de banquetes, con Franz a su lado que disimuladamente le agarraba fuertemente el brazo, para que ella no saliese de allí despavorida. Estaban en medio del banquete improvisado de bienvenida del Oscuro. Gellert Grindelwald tomaba vino, una tras otra las copas se iban acumulando en la larga mesa. Lord Scythale no lograba disimular una gran sonrisa de complacencia.

-¿Por qué nunca me dijiste el pequeño detalle que tendría que casarme contigo?- dijo Hermione en voz baja. La furia no la dejaba concentrarse, eso no estaba en sus planes. No podía dejar de imaginarse la reacción de todos cuando se enterasen, sobre todo la de él. Le daba escalofríos, Draco seria capaz de cualquier cosa.

-Porque nunca hubieses aceptado- dijo Franz- además si te lo decía yo, ibas a entender mal las cosas.

-Yo seria incapaz de equivocarme contigo Franz- dijo ella con saña, estaba furiosa pero al parecer esa era la manera en que se cumpliría todo- nunca se me pasaría por la cabeza que desearas hacerme tu mujer. Pero supongo que no tengo escapatoria, es la manera de cumplir la profecía.

-Exacto- dijo él, sin evitar de pronto una sensación extraña naciendo en su pecho. Tenia sus guantes colocados, pero solo el hecho de tocarla, le tenia alerta todos sus sentidos, los de oscuros e increíblemente los de humano también. Inconscientemente apretó más su mano y ella gimió. La soltó abruptamente- No te preocupes hare que el tramite sea lo menos traumático para ambos.

-Esto es una locura- dijo ella mirando hacia todos lados en esa gran estancia, filas de Deathcrows estaban agolpadas en los muros, con sus ojos fríos directamente enfocados hacia ellos. Los dos guardianes mudos de Lord Scythale, como siempre vestidos de blanco y encapuchados, hacían guardia a ambos lados de su amo. Se obligo a beberse la copa de vino que tenia enfrente, muy a pesar de sus casi 7 meses de embarazo. Perdóname bebe, pero me estoy muriendo de la ansiedad.

-Ya probaste a la chica- dijo de pronto Gellert fijando su atención en Hermione. Ella vestía con pantalón y camisa oscura y una gran capa sobre sus hombres. Sus cabellos castaños estaban sueltos, su cara estaba pálida pero sus ojos brillaban- Pruébala y después los casaremos.

De pronto aparecieron Axel Wilhen y Lucius Malfoy por la puerta principal. Ambos vestidos de negro, en uniforme militar. Malfoy y Hermione intercambiaron una mirada de desprecio. Gellert se levanto para observar mejor a sus capitanes.

-Excelencia- dijo Wilhen postrándose a los pies de Gellert. Al principio no lo reconoció, estaba muy joven, pero luego de ver sus ojos azules, fríos y despiadados supo inmediatamente que su Maestro había regresado. Se levanto de nuevo- Este es Lucius Malfoy, antiguo mortifago y capitán de los Deathcrows.

Gellert levanto una ceja, observando al atractivo hombre maduro que tenia enfrente, alto, rubio, de cabellos largos, expresión ruda, nariz romana y ojos grises metálicos. Un excelente ejemplar, sin duda. Tantos años sin sexo, lo tenían un poco……..ansioso. Pero lo descarto enseguida, no solía buscarse sus amantes entre los Deathcrows, eso originaba problemas…………mas de lo que usualmente tenían entre ellos. Se buscaría su perra en otro sitio, si le quedaba algo de tiempo. Aunque le daba lastima desperdiciar su lujuria ahora que tenia un cuerpo joven y fuerte de nuevo. Así que no descartaría todavía al Sr. Malfoy.

-¿Qué estarías dispuesto a hacer por tu señor?- pregunto Gellert acercándose a la cara de Lucius, quien se mantuvo imperturbable. Ni para él para nadie en el mundo mágico era un secreto que a Grindelwald le gustaban los hombres, es mas, si era verdad lo que decían los rumores de cierta escritora por allí, hasta el remilgado de Dumblendore en su juventud se había revolcado con él, así que sacaría beneficio de esa debilidad. Igual nunca lo había hecho, pero apartando un poco lo extraño de la situación, una experiencia nueva en ese sentido tampoco le caería mal. Muy a su pesar, el maldito Gellert era un hombre bien atractivo y con ese cabello rubio largo, hasta podía imaginarse que era una chica cuando se lo estuviese tirando en cuatro patas.

-Todo, mi señor- respondió Lucius arrastrando las palabras. La codicia de sus ojos no le paso inadvertida a Grindelwald.

-Un día de estos te llamare Malfoy y espero por tu bien que estés diciendo la verdad- contesto Gellert dándole un empujón. Otro mas que quiere aprovecharse de mi, no le daré oportunidad.

-Llego la hora de la diversión- exclamo con fuerza Scythale- Hermione Granger ha llegado la hora de tu prueba final.

Hermione se puso pálida y dejo caer la copa que tenia en su mano, que se hizo añicos contra el piso de mármol. De pronto la mesa desapareció y todos se levantaron. Franz no se apartaba de su lado y le susurro.

-Recuerda todo lo que has aprendido. Conserva el control- dijo él en voz baja.

-¿Qué me harán?- pregunto ella nerviosa. Su mente daba vueltas pero solo en un solo pensamiento. El bebe. Dios no le hagas daño a mi bebe.

-A ver Scythale- dijo Gellert sentándose en su silla con las piernas cruzadas. Acariciaba su varita lentamente con sus dedos- ¿En que consiste la dichosa prueba?

-Aquí están Phobos y Deimos- contesto Scythale señalando a sus guardias- Ellos la probaran.

-Excelente, Malcom, me preguntaba si algún día le veríamos la utilidad a tanto experimento- dijo irónico Gellert Grindelwald- si se portan bien, hasta podemos considerar hacer un ejercito con ellos.

En un segundo, Hermione se vio conducida hacia el centro de la estancia, los Deathcrows hicieron un círculo cerrado. Franz se alejo de ella, Hermione vio venir a los guardianes de Scythale, caminando lento hacia el centro del circulo. Ambos lucían largas espadas. Ella enseguida puso sus sentidos alertas. De pronto las dos figuras se quitaron las capuchas y las túnicas blancas. Y lo que eran………………….era algo que Hermione nunca se hubiese imaginado que pudiese existir…………………..era inconcebible. Ella abrió los ojos y el asco conjugado con el pánico se sembró en cada célula de su cuerpo. El niño salto en su vientre, debido al estremecimiento de la madre. Respiro profundo y desenvaino su espada, la katana que siempre llevaba. Solo escucho la risa cruel de Gellert como un eco lejano.

Phobos y Deimos estaban muertos, eran cadáveres putrefactos ambulantes. No eran infieris, estos no conservan ni su personalidad ni su inteligencia. Phobos y Deimos, los nombres más apropiados, porque eso eran lo que producían, miedo y terror, estaban suspendidos entre la vida y la muerte, congelados en un estado al que solo llegaron mediante la tortura. Eran el producto final de la más avanzada magia negra, las mascotas de Malcom Scythale. Sus caras descarnadas y sus ojos desprovistos de parpados miraban fijamente a Hermione, ella podía ver trozos alternados de piel y músculo en sus cuerpos. Uno de ellos inclusive dejaba entrever en su tórax expuesto, las costillas, los pulmones inflándose y un corazón negro latiendo. Los vasos sanguíneos estaban visibles, pero inexplicablemente no había sangre circulando en ellos, sino un liquido marrón pringoso que chorreaba, dejando charcos en el suelo. El olor a podrido impregnaba el ambiente, con sus trajes lograban disimularlo, pero ahora que estaban expuestos a la vista de todos, la pestilencia golpeaba la nariz de los presentes. Ambos se colocaron en posición de ataque y embistieron al mismo tiempo.

Hermione reacciono rápido, logro con su espada evitar ambos mandobles. Dio un salto hacia atrás, pero ya los dos guardianes de nuevo la atacaban. Ella golpeo con su espada una y otra vez defendiéndose, logro esquivar a uno, pero el otro logro herirla en un brazo, ella corrió hacia un lado. Los dos cadáveres se reorganizaron, se separaron uno más del otro. Hermione dio pasos cortos de un lado y otro, sin perderlos de vista, respiraba agitadamente, analizando su situación, ellos eran fuertes, pero eran lentos. En cuanto a la destreza con la espada, era indiscutible, pero ella era tan buena como ellos y además su espada era mejor. La hoja de esa katana, la habían forjado 300 veces en Japón, era un arma insuperable. Si se manejaba bien podría derrotarlos. Se preguntaba una y otra vez ¿Qué as guardado debajo de la manga tenia Scythale si esos dos la mataban? De nuevo un escalofrío recorrió su espalda, ella no podía morir allí, estaba embarazada.

Phobos y Deimos de nuevo la atacaron y ella blandió su espada con fuerza, con un movimiento giratorio, logro impactar con la cabeza de uno de ellos, la cual decapito limpiamente. El cadáver se seguía moviendo, desorientado y ciego, por lo cual no constituía un peligro inmediato.

Franz apretó los puños viendo el ataque de Hermione, estaba intranquilo por ese enfrentamiento, tampoco se lo había visto venir. Cada día que pasaba su importancia pasaba a segundo plano. Scythale ya no confiaba en él y eso era peligroso. Gellert Grindelwald se inclino hacia adelante, no le perdía pisada a la habilidad de la bruja.

El otro cadáver atacaba inclemente a Hermione, las espadas chocaban una y otra vez, en una de esas el ataque fue tan recio, que ella se inclino y haciendo uso de toda su fuerza, con la espada del guardián,casi llegando a su cabeza, impedida solo por la hoja de su katana, ella se impulso y logro levantarse, expulsando al muerto hacia atrás. De nuevo un mandoble de ella, hizo que retrocediese más aun. Hermione sentía bullir una energía desde sus pies hasta su cabeza, lo sintió como un calor intenso que la abrazaba. Entonces se giro completamente y logro desarmar a su oponente, cortándole una mano. El cadáver se quedo estático en su sitio, ella le clavo la punta de la espada en su tórax, sin embargo no dio muestra de sentir ningún dolor. Hermione miro alrededor, los Deathcrows seguían en su posición, cerrando un círculo alrededor de ellos. El otro cadáver caminaba dando tumbos, buscando su cabeza. Ella hundió mas la espada en el pecho de su contrincante, pero este no se movió. Hermione vio su horrible cara y le pareció que le estaba haciendo una mueca de burla. Entonces ella, que hasta ese momento estaba furiosa, se calmo y el calor que recorría su cuerpo, cambio por un frío mortal. Le saco la espada al cadáver ambulante, lo miro fijamente………concentro su mente y sus deseos en esos dos cuerpos fétidos. Logro proyectarse y sucedió.

INCENDIA– Hermione utilizo la Voz con poder. Inmediatamente, las llamas cubrieron a los dos cadáveres, que ardieron en segundos hasta quedar reducidos a las cenizas. Había utilizado un hechizo común y corriente, lo había combinado con la voz y el resultado era pasmoso. Un fuego sobrenatural que abrazo en segundos dos cuerpos humanos. Todo el mundo permanecio en silencio.

-Precioso- Gellert se levanto y aplaudió, estaba frenético. Sus ojos brillaban de excitación- La Oscura supero a la oscuridad. Excelente.

Franz se acerco a Hermione que había empalidecido de pronto. Ella se tambaleo y se sujeto al pecho de él, Franz la abrazo con fuerza, automáticamente, en un gesto de protección tan inusual, que él mismo se sorprendio. Hermione sintió una punzada brutal en la espalda y un líquido corriendo entre sus piernas. Inmediatamente supo lo que era. El esfuerzo del combate había hecho que rompiese fuentes. Enseguida empezó a recalcular las semanas que tenia de embarazo, seis meses y medio o siete meses, no podía asegurarlo. Era demasiado pronto, ¡Merlín no!

-Mi querido Franz, parece que tu novia se hizo pis de la emoción- dijo Gellert riéndose a carcajadas, luego miro a Malcom, que estaba con un pie tocando las cenizas de lo que habían sido sus sempiternos guardianes, tenia una expresión de decepción en su rostro. esperaba que hubiesen aguantado un poco mas. No tenia la intension de matarla, pero si de herirla y no habia sucedido ni lo uno ni lo otro. Gellert hablo de nuevo-No te preocupes Malcom, los reemplazaremos, ahora, el casamiento.

Scythale se acerco caminando sigilosamente. Miro a Gellert y luego sus ojos se posaron en Franz que en ese momento sostenía a Hermione que hacia el intento de no retorcerse, por el terrible dolor que tenía en su espalda que luego se irradio a su bajo vientre.

-Franz Metzger aceptas a esta mujer como tu legítima esposa para cuidarla y adorarla- empezó Scythale a recitar el acostumbrado ritual nupcial con cara de hastío.

-Malcom, sin sandeces por el estilo, al grano- grito Gellert impaciente- cásalos de una maldita vez.

Scythale volvió a mirar a Franz.

-Acepto –contesto Franz, quien no sabia que demonios le pasaba a Hermione, pero sabia que la tenia que sacar de allí pronto.

-Hermione Granger aceptas a Franz Metzger como tu legítimo esposo- pregunto Scythale.

-Si, acepto- contesto ella cerrando los ojos y con la imagen de Draco Malfoy en su cabeza, soltó un gemido y empezó a llorar desconsolada. Lo iba a perder todo.

-Unan sus manos- dijo Scythale, ambos lo hicieron así. Con una varita, Lord Scythale pronuncio el hechizo vinculante que constituía el sello de un matrimonio mágico. Lenguas doradas salieron de esa varita entrelazándose con las manos de ellos. Hermione sintió el calor del hechizo sobre ella y la mano de Franz cerrándose contra la suya. Solo levanto la cabeza y lo miro fijamente, él hizo lo mismo, sus ojos eran fríos, pero de pronto Hermione vio comprensión en ellos.

-Sácame de aquí- dijo ella con voz ahogada suplicándole. El hechizo que ocultaba su preñez no iba a durar mucho tiempo, si el trabajo de parto seguía su curso.

-Gracia- contesto Franz imprimiéndole un tono conciliador a sus palabras- eso es precisamente lo que voy a hacer- La tomo en sus brazos y se la llevo de la estancia.

-Franz- se burlo Gellert, tomando de nuevo vino, viendo a su nieto salir con la novia en brazos de ese lugar- me asombras. Nunca me imagine que estuvieses tan desesperado por la noche de bodas.

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Allí al final del puente, antes que los ingleses llegaran, se había aparecido una persona, mágica, una bruja. Frente a Theo, que ya había logrado pasar el puente, estaba una figura alta, delgada, con el cabello negro suelto, vestida de oscuro, altas botas de montar, en ese momento estaba extendiendo su mano y su varita hacia donde estaba él, protegiéndolo con su poder.

Las tropas ingleses pasaron por su lado y tomaron posiciones ante los alemanes, el teniente alemán Jan Shoerder paro súbitamente su persecución. Ambos grupos de soldados se quedaron enfrentados un buen rato, luego los alemanes se retiraron silenciosamente a su cabeza de puente.

Theo se detuvo, junto a los tres chicos detrás de la formación de soldados ingleses. Sus ojos no podían apartarse de ella, allí estaba bella y sublime como siempre, sus ojos estaban completamente azules, luego de un rato bajo la varita y la esfera de luz desapareció.

-Wow, esto es simplemente wow- dijo uno de los chicos negros, desmontando de la patineta, el mas joven se había sentado un poco mareado. Theo permanecía de pie a escasos metros de Pansy, los dos se miraban fijamente, en silencio.

-Theo, ¿quien es la chica?- pregunto el jovenzuelo de color, un poco azorado por la bella mujer que tenía enfrente.

-Una amiga- respondió ella sonriéndole al chico, que enseguida se ruborizo y salio corriendo de allí nervioso con su amigo. Theo no decía absolutamente nada, sus labios eran una línea recta, sus sentimientos estaban librando una batalla en su interior. No sabia si la había perdonado, le dolía que no estuviese con él, la seguía queriendo de alguna manera, pero………….. tenia los ojos puestos en otra mujer, le gustaba otra y había decidido empezar una nueva vida, pero…………. no dejaba de sentirse emocionado y alegre de verla después de tanto tiempo. Así que hizo lo que igualmente, sin tanta diatriba, haría, igual, aunque le doliese, ella siempre ocuparía un lugar grande en su corazón. Theo acorto distancias y la abrazo con fuerza, por unos segundos, ella correspondió su abrazo y le beso la mejilla. Theo sintió sus piernas flaquear cuando los labios de ella rozaron su piel por un instante. Sintió el calor del breve contacto, ardiendo en su mejilla.

-Hola- dijo en voz baja Theo, sus ojos azules se enfocaban en los de ellas, con una mirada arrebatadora- Creí que mas nunca volvería a verte.

-Yo estaba segura de que un día nos encontraríamos de nuevo- dijo ella casi en un susurro, el corazón de Theo empezó a latir desbocadamente al oír su voz, ella se aparto de él y ambos siguieron mirándose bastante incómodos- permíteme hablar contigo, tengo que explicarte y aclararte muchas cosas.

-Yo pensé que jamás diría esto, pero………………quiero escuchar lo que tengas que decirme, lo necesito- dijo Theo. Era necesario aclarar los sentimientos de ambos y lo que iban a hacer con su relación. No habría vuelta atrás, lo que había pasado era intolerable, a pesar de estar casados, ella no era ya mas su mujer, necesitaba cerrar ese capitulo de su vida y empezar de nuevo, con alguien mas. Lo que sentía por Pansy, lo dejaría para su consumo personal y exclusivo, simplemente no podía evitar quererla, habían sido muchos años y demasiadas cosas compartidas.

De pronto Theo se encontró mirando nervioso a una chica de cabello castaño claro y tez dorada que caminaba cautelosa hacia ellos. Estaba en un aprieto, quería a Pansy, igual no estaban juntos, pero algo del sentimiento había quedado y nunca se iría. Le gustaba Janie Andrews porque le ofrecía mil y una oportunidades de ser alguien diferente, aunque ella todavía se negaba en redondo a salir con él, el asunto era que le gustaba y mucho.

Janie no era tonta, al ver a esa hermosa mujer de cabello negro, alta y esbelta como una modelo de pasarela, tan bella que cegaba, creando un escudo alrededor de Theo, supo inmediatamente que era Pansy, la esposa de Theodore Nott y entonces increíblemente, tuvo un ataque de celos, algo tan sórdido en ella, que al principio no supo bien que era esa opresión que tenia en el pecho cuando los vio abrazarse.

-Hola- Janie llego hasta ellos, no miraba a Theo. Estaba furiosa y al mismo tiempo se sentía terriblemente vulnerable.

-Soy Pansy Parkinson- se presento la chica de pelo negro, sonriéndole a Janie. Luego vio a Theo un poco raro, Pansy levanto una ceja y entonces se dio cuenta. A Theo le gustaba esa chica, por eso estaba tan serio y no hallaba donde esconder la cabeza, seguramente esa hermosa joven de ojos verdes los había visto abrazarse y él ahora no sabia en donde meterse para no dar explicaciones. Theo Nott que alternaba su vista mirándolas a las dos, estaba en una situación verdaderamente incomoda. Pansy como buena serpiente, se regocijo ante el predicamento de él. Al final y al cabo ella había pasado por lo mismo y era justo que Theodore probase la misma medicina, la de la infidelidad. Así que agrego maliciosa- Tú debes ser la novia de Theo

Theo sintió como si le hubiesen echado encima un balde de agua fría y no dijo absolutamente nada, miro a Janie esperando su respuesta. Utilizo su poder mental y lo que vio en la mente de Janie, hizo que un escalofrió le recorriera el cuerpo. Ella estaba en medio de un torbellino de celos, si los pensamientos matasen, él estaría bien enterrado con ataúd y todo desde hacia bastante tiempo. Por otro lado, Theo tenia ganas de sonreír, si ella tenia celos era porque lo consideraba de su propiedad y si eso era así, era que estaba dispuesta a darle el si. Contuvo su emoción y mantuvo su expresión ceñuda ante las dos. Janie le sonrió a Pansy, le había adivinado el jueguito completamente.

-Me llamo Janie Andrews. En cuanto a Nott, solo somos amigos, aunque ya ganas tendría él de que yo fuese su novia, no deja de insistirme pidiendome una cita- contesto Janie ofreciéndole la mano a Pansy. Ambas lucían mas tranquilas, al parecer una de ellas no venia a reclamar lo suyo y la otra suspiraba aliviada de que Theo se estuviera planteando seriamente echarse una novia. Janie luego contraataco, buscando enterarse de alguna cosa, porque sabia por boca del mismo Theo con quien se había ido su esposa- ¿Cómo esta el hombrelobo?

-Adorable como un pequeño cachorro- rió Pansy, Theo lanzo un bufido de incredulidad y las dos mujeres lo atravesaron con sus ojos- debe estar por allí vigilándome. ¿Eres bruja? ¿No te conozco de Hogwarts?

-Soy Muggle- contesto Janie caminando con ella hasta la retaguardia, Theo las seguía consciente de que si abría la boca otra vez, lo mataban allí mismo- es bueno, que estés con nosotros Pansy, tu poder es muy necesario aquí.

-Vengo con mensajes de Dumblendore- dijo Pansy, quien todavía no salía de su asombro. Nott y ella , a pensar de slytherin´s no tenían prejuicios de sangre, pero era bastante raro que Theo se fijase en alguien sin magia, por no decir inaudito, sin duda las cosas habían cambiado mucho desde que ella se había ido, a lo mejor incluso Theo ya no era el mismo Theo- en relación a Escocia. Debo hablar con Harry Potter.

-Bien. Hare los arreglos necesarios para una reunión urgente. Un placer conocerte Pansy. Te dejo con Nott- contesto Janie. Aclarado su asunto, pensó que los debería dejar solos un momento para que hablasen, así que se fue. Después se las entendería con Nott, quería ahorcarlo con sus propias manos, estaba envuelta en un ataque de celos. Theo todavía estaba asombrado de la diplomacia entre las dos, tendría que tomar nota. Él no podría decirle dos palabras seguidas a Bill Weasley sin terminar a gritos

-Theo- dijo Pansy sin ocultar algo de celos, no eran muy intensos y no constituían un problema para ella, pero sin duda allí estaban – ¿Te gusta esa chica?

-Creo que a estas alturas, es un poco hipócrita que tú me reclames algo- le espeto Nott molesto. Pero después de ser descubierto in fraganti por ambas partes, le llegaba la hora de ser tolerante y paciente. En realidad ese trago amargo no se lo deseaba a nadie. Él solo había abrasado a su ex mujer, y ya la otra estaba ardiendo furiosa en las llamas de algo llamado celos. Si no había hecho nada en realidad, además ni siquiera eran novios, ni siquiera estaban saliendo ¿Por qué tanto drama?. Y la Pansy no había perdido pisada del asunto, observadora como siempre, la muy pérfida se divirtió echándole leña al fuego. Pero para hacer honor a la verdad, Pansy y Janie le habían dado tal demostración de sangre fría, que él sin duda tendría que intentar ser sociable con Weasley o por lo menos no intentar matarlo la próxima vez que se lo encontrase-¿De que querías hablarme?

-Ven siéntate conmigo- Pansy lo guío hasta una banqueta al lado de una calle abandonada, coloco su mano sobre la de él y ambos sintieron un cosquilleo, como chispas que viajaban de un cuerpo a otro, extraño pero agradable- Lo sientes.

-Si- dijo Theo, sintiendo un pase de energía entre ambos. Era como si ella le estuviese extrayendo su energía, se sentía muy confortable, pero aún así le retiro la mano un poco azorado- es un raro, pero se siente bien ¿Como puedes estar en Londres y que no te afecte el Impulso Electromagnético?

-Es cierto ya no me afecta, encontré la manera de luchar contra él, estoy absorbiendo la energía de las cosas vivientes para poder estar aquí, un poquito de cada uno, no hago daño. Theo- Pansy lo miro de nuevo- yo te quiero, mucho, pero he tardado tiempo en darme cuenta el significado y la dimensión de ese sentimiento. Me he equivocado mucho y lo lamento, no era la manera, debí haber hablado mucho antes.

-Pans- dijo Theo- yo también te quiero, pero no te entiendo. Una infidelidad es algo que puedo perdonar, somos slytherin, nuestras padres lo vivían haciendo. Pero tú me abandonaste y eso es algo que no olvidare jamás. Traicionaste la santidad de nuestra unión. Y si bien no existe el divorcio mágico, si puedo repudiarte y así lo hice. Lo siento Pansy, pero creo que tu estarás de acuerdo que es lo mejor para ambos.

-Lo entiendo, no voy a juzgarte, estas en tu derecho- Nott al repudiarla la había convertido en una paria social. Ella sabía que solo la rabia infernal que tenia pudo haber logrado eso. Seguía siendo su esposa, pero jamás podría utilizar el apellido Nott sin que una terrible maldición la afectara. Por un momento no pudo dejar de sentirse triste, nunca se imagino de que las cosas entre ellos pudiesen cambiar de esa forma.

-El viejo Místico me contó algo- Pansy hablo muy bajo- quizás lo consideres una locura o no. Por lo menos es una buena explicación. Se que a lo mejor nada de lo que te diga, podrá cambiar tu manera de ver las cosas. Quiero aclararte algo, yo nunca me entregue a él mientras estuve contigo, nunca te engañe de esa forma, primero quería que lo supieras. Lamentablemente creo que todos perdimos el control en esa oportunidad. Fue muy lamentable.

-Debo admitir que no fue mi mejor momento- contesto Nott secamente. Ella levanto el rostro por un momento y de nuevo sus ojos chocaron con intensidad. Azul contra Azul.

-Lo que me paso con Bill fue algo tan fuerte y sobrenatural que no había escapatoria posible- Pansy le desvío a la mirada y su cara se transformo en algo indescriptible, estaba como iluminada por una energía proveniente de su interior y ella se veía radiante- es decir, yo soy la mujer destinada para Bill Weasley. Es así, gracias a algo llamado imprimación. En todos los libros donde investigue, solo hablaban de su efecto en el hombre lobo, no en el imprimado. Yo sentía algo muy raro cada vez que veía a Bill. Místico después me explico que seguramente simplemente mi alma respondió a tanta adoración de su parte y compartí el mismo fenómeno que él. A mi manera humana, yo también me imprimí del hombrelobo, lo cual traducido significa que simplemente me enamore de él. Lo que me perturbaba era que todas los sentimientos anteriores debían haber muerto, solo debía ser él y no era así. Por supuesto, me deprimí pero al mismo tiempo me alegraba, ya que también sentía algo muy intenso por ti. Pasaron las semanas y te extrañaba mucho, me dolía no hablar contigo y sobre todo me dolía hacerte sufrir. Así que Místico un día hablo conmigo y me contó la historia de los 5 elementos.

-Ah si- exclamo Theo con el ceño fruncido- Ahora vas a decirme que estas enamorada de los dos. ¡Bah!.

-No, en realidad- dijo Pansy con algo de molestia- no es nada de eso, digamos que es algo bastante mas incomodo y complicado. Además si fuese el caso, a ti te gusta la chica de los ojos verdes y acabas de decirme que me quieres.

-Soy todo oídos- dijo Theo escabulléndose del tema.

-Nosotros cinco somos reencarnaciones de otros elementos que vivieron hace milenios y que prometieron regresara algún día, si las tinieblas amenazaban esta tierras- dijo Pansy- al parecer nuestros antiguos yo´s, Ceridwen y Cernunnus …………eran………- Pansy trago grueso- hermanos gemelos.

Theo abrió la boca y luego la cerró, estupefacto

-Eso es la cosa mas idiota que he escuchado en la vida- fue lo único que vino a su mente, además agrego- es decir, ahora aparte de cornudo me convierto en un incestuoso.

-Theo!!- suplico Pansy- déjame terminar de hablar. Es obvio que no cometimos ningún incesto, nosotros no somos hermanos de sangre, el asunto esta en los sentimientos, al parecer nuestros corazones recuerdan ese amor y es por eso……….que……….

-Es por eso- dijo Theo con voz grave, fijando su mirada directo en ella, acercándose a Pansy de manera intimidatoria- que aunque lo intente, no puedo dejar de amarte……………aunque este enloquecido por los celos…………no puedo dejar de pensar en ti y preocuparme…………parece lógico, si fuimos alguna vez hermanos. Pero no……………….lo que yo siento por ti no es amor fraternal………………….es amor como se ama a una mujer no a una hermana.

-Theo- dijo ella suspirando- al final es lo mismo. Es un amor que supera la prueba del tiempo. No morirá mientras existamos. Nunca volveremos a estar juntos, como marido y mujer, yo he hecho mis elecciones, tú las tuyas, pero no puedo dejar de quererte y tu a mi.

Entonces ella sintió una presencia, alguien la estaba observando, miro de reojo a su derecha y allí estaba el gran lobo gris, que la miraba con una tristeza infinita. Pronto se convirtió en humano. Bill permanezca a una distancia prudencial, observando, cauteloso. Nott le siguió la mirada y lo vio, hizo ademán de levantarse pero Pansy lo detuvo.

-No quiero que se peleen de nuevo- dijo ella con voz ahogada. Con una mano le hizo una señal a Bill para que no se acercase, ya que lo había visto caminando unos metros hacia ella. Ella le dirigió una mirada de advertencia, y Bill gruño, empezó a caminar de un lado a otro en el mismo sitio, como un león enjaulado.

-¿Qué diablos le pasa?- pregunto Nott. Tenia todos sus sentidos alertas. Ese hombre sin duda era algo muy pero muy peligroso. Theo agarro su varita con fuerza.

-Esta furioso- contesto ella, segura de su respuesta. Lo había pensado mucho y ya sabia lo que le pasaba a Bill con ella- le molesta que yo sienta algo por ti y teme pero a la vez quiere que lo abandone. No se siente merecedor de mi amor.

-¿Quieres dejarlo? Deberías- los ojos de Nott brillaron- me parece que tu perrito esta algo confundido y es muy complicado

-No voy a dejarlo- dijo Pansy muy segura de lo que estaba diciendo- nunca y eso es lo que quiero que entiendas. Que a pesar de todos los sentimientos hermosos que siento por ti, amo a Bill con toda mi alma.

-Quisiera- dijo Nott acercando su rostro al de ella nuevamente, esta vez su tono cambio y dejo entrever algo de melancolía- saber……………que fue lo que paso con él y conmigo……………….que fue lo diferente………………..y lo especial.

-Theo- dijo ella con la voz quebrada, tomo la cara de Theo con ambas manos y fijo sus ojos azules en los de él- te lo quiero mostrar pero no se como, nunca has podido leerme el pensamiento.

Bill vio a Pansy y a Theo en la distancia, con sus rostros muy juntos y sintió su corazón envuelto en una sensación de celos tan intensa, que quería arrancárselo del pecho del dolor que le producía. Siguió caminando de un lado a otro, inmerso en un ataque de ansiedad. Tenia miedo, mucho miedo, todas sus palabras hacia ella le parecían ahora una necedad. No era imprimación, estaba loco por Pansy, de la manera mas humana que había. Ella era como el aire que respiraba y el agua que bebía, Pansy era imprecindible. En ese momento de incógnitas, debatiéndose entre querer quitarlo del medio a Nott o dejar que finalmente se quedara con ella, su lado animal y su lado humano, llegaron a un acuerdo. Si ella quería terminarlo, la dejaría irse con Nott o con quien fuese. Ella lo había acompañado mucho tiempo, ayudándolo y lo justo era dejar que fuese feliz. En ese momento de incertidumbre en donde acepto que podía perderla Bill Weasley logro por fin que el hombre lobo y el mago se sentaran a negociar una tregua.

-Relájate- Theo apoyo sus manos en los hombros de ella- respira pausadamente y déjame entrar. No duele y no te voy a hacer daño.

Pansy miro a Teodoro e hizo algo que nunca había hecho, cerro los ojos y dejo que Theo explorara su mente. Theodore entonces se sumergió en los pensamientos de ella. La mente de Pansy era ……como….una casa de muñecas, con muchas habitaciones, que imagino serian partes de sus recuerdos, algunas cerradas y otras no. Theo camino por los corredores y entro en la cocina, vio a una pequeña niña de cabello negro y grandes ojos azul oscuro, jugando en la mesa con un servicio de Té en miniatura acompañada de una mujer mayor de cabellos blancos, que le hacia cariños, la niña sin duda era Pansy a los 5 años, ella miraba con adoración a la anciana. Theo comprendió, era la abuela de Pansy, quien la había criado durante sus primeros años, cuando su madre había muerto.

Las imágenes se disolvieron y Theo pudo ver a Robert Parkinson hablando con una Pansy de 13 años, explicándole la importancia de su compromiso con Draco Malfoy en la misma mesa de la cocina, ella lucia bastante seria y un poco asustada, luego entro al pasillo y vio a la misma jovencísima Pansy recostada contra una pared y un hombre rubio de cabello largo con el rostro severo, pegado a ella acariciándole el rostro suavemente, con ternura, solo escucho unas palabras salir de la boca de ese hombre tal cual el siseo de una serpiente: No tengas miedo, no dolerá. Theo se quedo mirando la escena asombrado, él no la estaba forzando, mas bien parecía que la estaba convenciendo, apretó los puños en un gesto inconsciente de rabia, ella bajo la mirada y las lagrimas salieron de sus ojos. El hombre era Lucius Malfoy, y lo demás, no quería verlo, se lo imaginaba perfectamente, pobre Pansy, era demasiado joven y seguro había sido presa fácil para un hombre tan vil como Malfoy, capaz de ofrecerle villas y castillos, dedicarle palabras de amor solo para acostarse con ella.

Salio de allí apresuradamente, tratando de quitarse de encima el intenso sentimiento de repulsión hacia el mortifago, ¡Por Merlin! Malfoy la conocía desde que era un bebe. Pansy nunca se lo había dicho, pero no la culpaba, de seguro ella se odiaba por ello, debió haber sido terrible guardarse ese secreto. Theo camino por toda la casa, que estaba decorada en tonos pastel, con muchos dibujos infantiles en las paredes, semejando los retratos familiares, había muchos con la imagen en trazos difusos de la madre de Pansy, con la palabra “mama te extraño” escritas en los márgenes, subió a las escaleras y entro a una habitación, allí encontró a un Draco de 17 años , llorando desconsolado en los brazos de Pansy, que le acariciaba tiernamente los cabellos, seguramente había sucedido durante la segunda guerra con Voldemort. Siguió recorriendo la casa y traspaso una puerta de roble, de pronto estuvo en un pasillo del castillo de Hogwarts, Theo podía verse a si mismo escondido en un rincón, suspirando por ella, observándola atentamente, mientras ella reía con un grupos de amigas y lo miraba de soslayo picaramente, Nott sonrió con la escena, eso había sido en 5to, lo recordaba perfectamente, solía espiarla todo el tiempo, pero no sabia que ella se daba cuenta. Recorrió el castillo y entro a un aula, esta vez era una capilla , Pansy le devolvía un anillo de compromiso a un sorprendido Draco Malfoy, en ese momento una niebla apareció y pudo escuchar a Pansy llamándolo, pronto vio imágenes difusas, de su cara, de él sonriendo, sintió un cosquilleo en el estomago cuando sintió lo mismo que Pansy sentía al hacerle el amor, un jubilo estallo en su corazón y muchos sentimientos, ternura, cariño, todo el amor profundo que sentía ella por él quedo desnudo a su vista.

Theo sintió mareos, nunca pensó que seria tan fuerte, tan exquisita la sensación de sumergirse en la mente de ella, Pansy verdaderamente lo amaba. Decidió salir de la capilla, al abrir la puerta, se encontró en un bosque, denso y oscuro, camino por un sendero y pudo verla sentada en un claro, bella, vestida solo con una ligera túnica blanca, parecía que hablaba sola, de pronto una luz blanca salio de su pecho. Pansy sonreía y luego miraba el suelo, sus manos recorrían una figura invisible o así le parecía, de pronto apareció un gran lobo gris, que junto su cabeza con la de ella, Pansy se aferraba al cuello del lobo, Theo sintió el temor de ella, la angustia, el miedo hacia lo desconocido pero también amor, aunque no de la misma manera que hacia él. Pansy lo amaba con cariño, desinteresadamente, pero con Bill Weasley, era intenso, arrollador, incomprensible, apasionado y sobre todo verdadero, el lobo era el amor de la vida de ella. Theo entonces la entendió, ella no era mala, ni perversa, el destino o algo había hecho que simplemente se enamorara de otro. Ella lo tenia bien claro, estaba casada con él, lo quería mucho, pero el hombre que hacia latir su corazón era Bill Weasley.

Pansy abrió los ojos llenos de lágrimas y Theo entonces la vio de otra manera.

-Nunca pensé………..- Theodore hablaba entrecortado- nunca pensé que me quisieras de esa manera- hizo una pausa y agrego- ni tampoco que lo amaras a él tan desesperadamente.

-Perdóname Theo- dijo ella llorando- mil veces perdón, pero tengo que vivirlo, no puedo seguir adelante, sin experimentar este amor, que me esta consumiendo viva.

Theodore asintió con la cabeza, le tomo una mano fuertemente y le dio un breve beso en los labios, que ella correspondió con ternura. Bill al ver esto volteo la cara, quería quedarse ciego de dolor, al parecer ella había escogido.

-Ve tranquila, estaré bien- dijo Theodore , con dolor pero seguro de su decisión- mientras sientas algo por mi y yo por ti, estaré aquí. Siempre contaras conmigo. Suerte Pans.

Pansy se levanto de la silla, y camino por la calle, su largo cabello ondeaba con el viento, en la lejanía, Bill estaba quieto, parado, vestido con unos jeans y una vieja cazadora de cuello, llevaba el cabello suelto y la miraba cauteloso. Ella se detuvo a unos metros de él.

-No será fácil y lo sabes- dijo Bill, con voz ronca, pero sin amenazas, cuando la vio venir hacia él, lo supo, su corazón latía a mil por hora. Ella lo había escogido a él- y también sabes que no habrá vuelta atrás, ni para Nott, ni para ti ni para mi.

-He tomado una decisión- dijo ella, taladrándolo con su mirada – no pretendo arrepentirme. Pero antes necesito escucharlo de tu boca, ¿de verdad me quieres o solo te dejas llevar por tus instintos?

-El lobo te desea, pero el hombre ……..- Bill la miro con sus hermosos ojos castaños. Pansy se sorprendió, Bil tenia su color de ojos normal, el dorado se había esfumado, algo había pasado en su interior , de nuevo era él- YO TE AMO.

Al mismo tiempo, los dos avanzaron la poca distancia entre ellos, y esta vez sin dudarlo, se fundieron en un abrazo, intenso, desesperado, anhelante. De nuevo eran ellos dos, dejando atrás todos esos meses de incertidumbre, allí estaban uno en brazos del otro, amándose libremente y ante la vista de todos, una mujer y finalmente un hombre completo.

0o0

Franz entro a su habitación, rápidamente. Casi tiro a Hermione sobre la cama. Seth estaba en un rincón y se le enfrento. Hermione se enrollo en si misma y con una mano se apretaba el vientre.

-¿Qué paso?- el vampiro se acerco intimidante a Franz enseñándole los colmillos-¿Qué le hiciste?

-Engendro del infierno- mascullo Franz sosteniéndole la mirada, luego uso la voz- Vete, vigila la entrada.

Seth gruño sonoramente, pero no pudo evitar obedecer la orden. Salio y se mantuvo pegado a la puerta, para evitar que alguien entrase.

-Gracia- le dijo Franz, mientras se acercaba a ella, la coloco boca arriba y le sujeto las muñecas con una mano, con un movimiento de varita la despojo de sus ropas y luego con otro rompió el hechizo que mantenía su abdomen oculto. Sus ojos se abrieron como platos, estaba embarazada………..tal cual como la había sospechado minutos antes. Él compartía mucho tiempo con ella, había notado muchas cosas, los gestos y la manera de caminar, constantemente ella se acariciaba el vientre, durante todos los meses previos. Ahora que lo ordenaba todo, no podía dejar de recriminarse lo tonto que había sido.

-Por favor- gimió ella. Franz la ayudo a colocarse un camisón que estaba al lado de la cama para cubrir su desnudez- no le hagas daño.

-¿De cuanto estas?- pregunto él acostándola de nuevo. Después de superada la sorpresa inicial, volvía a asumir su expresión imperturbable.

-Casi siete meses- dijo ella con los ojos vidriosos de tanto llorar, una nueva contracción hizo que arrugara la cara- creo que va a nacer.

-Es muy pronto- contesto Franz, iba a agregar algo mas, que seguramente la criatura moriría, pero se contuvo al ver la cara de desesperación de ella-te ayudare a traerlo al mundo. Toma un poco de agua.

Le trajo un vaso con agua y ella bebió obediente. Franz se acostó con ella y la apoyo contra su pecho. Hermione no podía deshacerse del miedo que le producía su presencia allí, no sabia que haría. Franz le adivino el pensamiento.

-No se exactamente que pretendías hacer con tu hijo cuando naciese aquí, en medio de toda esta locura- dijo con voz dura- Ese niño lleva la sangre de Draco Malfoy. Gellert lo querra para él. Haz tenido que confiar en mi y decírmelo. Tú mejor que nadie sabes que soy un traidor. Nunca, óyeme, jamás habría entregado a un niño inocente a las manos de esos dos.

-Tenia planeado que Seth escapara con el bebe- dijo ella con voz cansada- no iba a quedármelo. Encontré una manera de salir de aquí.

-Eso es un plan sin pies ni cabeza- contesto Franz- el vampiro no soportaría la tentación jamás.

-Era el único que tenia- dijo ella en un susurro. El dolor iba y venia, las contracciones se acercaban cada vez mas. Seria mas rápido que la primera vez, cuando habia parido a Elie, eso lo sabia.

-Gracia- dijo él en voz baja, pegando su nariz en sus cabellos- yo nunca te hubiese traicionado.

Pasaron unas horas en esa posición, sin hablar, esperando. Ella estaba aterrada por el futuro del niño, tenia escasas posibilidades de vida, era todavia pequeño para nacer. Entonces lo sintió, los irrefrenables deseos de pujar.

-Franz- dijo ella respirando agitadamente- el niño, ya viene.

Franz se sitúo entre las piernas de ella, las aparto y espero un rato. Había leído como se hacia, recibir un niño, pero jamás se imagino en una situación así, era totalmente descabellado, tuvo que quitarse los guantes y esperaba poder controlarse cuando sintiera la tierna piel del bebe tocando la suya. Hermione ahogo un grito y mordió una almohada y Franz vio la cabeza del niño irrumpiendo de las entrañas de su madre, cuando salio un hombro, metió sus manos y lo saco. El bebe estaba totalmente morado, era muy pequeño y resbaloso, haciendo un esfuerzo logro sujetarlo bien, el contacto con la piel del bebe lo tenia muy alterado, pero se controlo, pasado unos segundos este lloro débilmente.

Hermione jadeaba con los ojos cerrados, Franz le coloco el bebe sobre su regazo y se empezó a ocupar del cordón, cuando lo corto, permitió que Hermione sujetara al niño un rato. Ella levantaba la cabeza y podía ver que el bebe iba adquiriendo un tono rosado, respiraba muy rápido y la nariz le aleteaba, pero luego se calmo y empezó a llorar de nuevo. Tenía una pelusa rubia en su cabeza, su piel era fina, tan transparente que se veian las venas debajo de ella y efectivamente era un varón. Tal cual como le había dicho Seth. Arrullo a su bebe, que estaba bastante sucio de fluidos y sangre y le beso la cabeza. Sentía las lagrimas rodar por su rostro, se lo llevo al pecho, abrio su camison, el bebe busco un seno de su madre, atrapo instintivamente el pezon con su boca y empezó a mamar, con fuerza. Ella sonrío, a pesar de todo, el pequeño bebe, porque era muy pequeñito y delgado, estaba al parecer bien, vivo y a salvo. Era su hijo, el hijo del hombre que amaba, el hermanito menor de su Elie. Hermione lo miraba embelezada, era perfecto, todo él, su carita, sus manos, sus pies y tenia la mismas facciones de Draco, era mas parecido aun que la misma Elie que era la fotografía viva de su padre. Tenia los ojos fuertemente cerrados, y Hermione pudo notar que no tenia cejas ni pestañas todavia. Era tan chiquitito que le daba miedo apretarlo mucho, sentia la culpabilidad palpitando en su corazon, en esa pelea pudo haberlo perdido.

Franz temblaba de pies a cabezas en una esquina, al tocar el bebe, sintió una emoción indescriptible, la energía blanca de ese niño recién nacido había provocado un torbellino en su mente y su cuerpo, algo desconocido para él, algo llamado ternura y compasión, estaba extasiado contemplando como su Gracia alimentaba a su hijo. Luego de un rato, después del alumbramiento, la ayudo a asearse y a limpiar al niño. Ambos, madre e hijo, minutos después, se durmieron placidamente en su cama.

-¿Como lo llamaras?- pregunto Franz despertandola un momento. Ella lo miro fijamente y luego al bebito, que respiraba tranquilo, en los brazos de su madre.

-Iba a llamarlo Frank, como mi padre-dijo ella, dio un largo suspiro y agrego- pero despues de todo lo sucedido, y visto que no tendre nunca como agradecerte que me hallas ayudado a parirlo. Lo mas adecuado, es la forma alemana del nombre. Se llamara Franz, en tu honor y en la memoria de mi padre. Tú seras el padrino de mi hijo, le moleste a quien le moleste. Ademas gracias al maldito matrimonio, eres su padrastro.

Por primera vez en su vida, Franz dibujo una sonrisa en su rostro. Hermione se estremecio al verlo, su cara era otra, nunca se imagino lo que una sonrisa pudiese cambiar un rostro, de esa manera, Franz lucia totalmente inofensivo y muy humano. Él nunca se planteo tener descendencia, eso seria imposible para alguien como él, un oscuro, un solitario empedernido, una persona que odiaba el contacto fisico. Pero a quien los Dioses no le dan hijos, le dan sobrinos, en este caso ahijados. Movio la cabeza, intentando deshacerse de tantas sensaciones extrañas.

Franz luego salio disimuladamente de allí y se le planto cara a cara a Seth, frente a la puerta de su habitación. Los Deathcrows permanecían muy alejados de ellos, el vampiro los miraba con demasiada ansia y sed de sangre fresca. Así que estaban solos en ese pasillo oscuro del Castillo.

-Ya oí todo, el hijo de Hermione ha nacido- dijo Seth con su voz cruel- el niño es muy pequeño. ¿Aguantara el viaje?

-Es un niño prematuro, pero sorprendentemente al parecer esta sano, por los momentos, me preocupaban los pulmones, pero respira bien- contesto Franz tan frío como el mismo vampiro-Tú te quedaras aquí, vigilando, protegiéndola, mientras yo me llevo a la criatura a un lugar mas seguro. Además seria bueno que lo chequeara un sanador.

-Debes seguir el plan de ella- dijo Seth- es lo mejor.

-¿Quién dijo que no lo haría?- contesto Franz cortante- solo que seré yo y no tú, quien se lo entregue.

3 comentarios

  1. simplemente me encanto!!!! hasta el sabado…


  2. por fin termine de leer los que me faltaban y quiero decirte mi querida jos que me tienes en ascuas y solo espero que llegue el sabado me encanto este capitulo y todos los demas tambien.. suerte y besos.


  3. me encantooooo, otro fic que pueden leer es antes:para el presente necesitamos el pasado. besos, tami



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