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Capitulo 51 Se acabo

Bueno el video es Ava adore de Smashing Pumpkins, un buen grupo de los noventa. El video lo coloco porque me encanta el estilo de Billy Corgain, de ahi saco la manera de vestir de Draco y de los oscuros. Puro negro monacal.

Dover, los acantilados blancos, lo primero que ves al atravesar el canal. Las murallas blancas que protegen a la verde Inglaterra. Su escudo, su defensa milenaria. El invierno ha sido benigno, poca nieve a caído. Solo el gris y brumoso paisaje, mas opaco de lo habitual, señala que en estos momentos el sol esta mas alejado de ese punto sobre la tierra en esta época particular del año. Inglaterra ya no es toda verde, el inusual invierno ha hecho que parches de marrón fangoso cubran su superficie, la lluvia y el aguanieve son una presencia constante. El cielo no deja de llorar, los elementos saben que el momento se avecina. La magia de Dover envuelve cuando lo ves desde el mar, pareciese que llegas al mundo de los sueños. Inglaterra la cuna de la fantasía. Bueno para esta historia, que su piso sea la isla de Britania. Albion, la isla blanca.

Dos amantes sobre el frío césped. Dos personas unidas por un sentimiento tan tangible, que incluso se podía respirar. Dos destinos fatalmente separados. Hermione acariciaba tiernamente el cabello de él, su reciente descubrimiento la tenia extasiada, elevada hasta las nubes. Draco reposaba su cabeza en el abdomen de ella, disfrutando el momento, en realidad tenían varias horas así, sin hablar más de lo necesario.

Draco se dejaba llevar por la sensación de placidez que tenia al dormitar sobre el cuerpo de ella. Hacia tiempo ya que se había dado cuenta, que ella era su puerto seguro, que no tenia otro objetivo en la vida que estar junto a Hermione. Pero de alguna manera, nunca había sido completamente feliz con ella. Era como si estuviese siendo sometido a una prueba de resistencia, la vida lo jalaba en todas direcciones, probando su capacidad de aguante y Draco siempre sorprendía a todos. Porque era como el agua, capaz de transformarse y adaptarse a la situación. Aunque no estuviera conforme con ella. Solo tenía que dejar que la cualidad de su elemento tomara el control y él se calmaba. Sabia que lo que le había contado Místico era cierto, estaban todos en peligro. Y la victoria dependía, de dejar ir a la mujer por la que había luchado toda su vida, desafiando su sangre, sus creencias, su familia y hasta la muerte misma. La duda entre el deber ser y el querer le taladraba el cerebro. Pero Draco también entendía que por mucho que él quisiera retenerla a su lado la decisión final era de ella. Y Hermione estaba dispuesta a hacer todo por ganar esa guerra. Quizás había llegado el momento, de dar el brazo a torcer nuevamente.

Por alguna razón sentía que no la vería en mucho tiempo. Era un presentimiento, tenia muy pocos pero siempre acertaba. Pasado un rato, se levanto y la cargo en brazos dentro de la casa. Había empezado a nevar y el frío se había hecho insoportable. Ella se acurruco en los brazos de él. Draco sentía la respiración caliente de Hermione sobre su cuello. Y ese aroma, ese mentolado olor que ahora parecía ser el aroma de ella, raro. La llevo directamente a su habitación, se acostó con ella en su cama. Se coloco de lado, acariciándole el rostro.

Su mirada traslucía toda la ansiedad que tenia. ¿Qué hacia ella allí si se suponía que tenía que estar en Londres? ¿Seria que se había escapado? ¿Qué solo se estaba despidiendo con él? El traslador y su significado no le pasaron desapercibido. Místico sabía que ella estaba allí, y la única persona en común entre ellos dos, aparte de él mismo, era Franz Metzger. Draco frunció el ceño, pero no dijo nada, era más que obvio que ella estaba en contacto con él. Le molestaba mucho, los celos carcomían su interior, no lo quería cerca de ella y no tenía manera de evitarlo. Se deshizo de los brazos de Hermione y se sentó al borde de la cama, tratando de conservar la calma.

-Draco- dijo ella, tocándole la espalda suavemente, Draco no pudo evitar estremecerse y ella tampoco- atacaron a Grindmauld Place hace 24 horas, creo que mataron a Ginny, no estoy segura. Londres también fue atacada. No tienen energía. La guerra inicio. Franz Metzger cree que invadirán Inglaterra.

-Franz Metzger- dijo Draco con arrastrando las palabras, frió, sin embargo el tono de sorpresa no lo abandono. Londres. Ginny Weasley. Como demonios Hermione lo podía decir tan calmada, ¿Qué rayos le estaba pasando? Draco entonces añadió mas brazas a esa conversación- tengo la ligera impresión de que estas con el tal Franz. Creo que esa era tu idea desde el principio.

Hermione se quedo de una pieza, nunca pensó que Draco reaccionara tan calmado. Lo que ella no sabía, era que él estaba poniendo todo su empeño en lucir razonable. Muy dentro, adentro, estaba ardiendo de la furia y los celos.

-Nunca pretendí irme sin avisarte. No porque me amenazaras sino porque realmente quería verte. Pero los Deathcrows nos atacaron y Franz Metzger me salvo de las garras de tu padre- dijo ella, casi en su susurro- pretendía violarme.

Draco se levanto de la cama intempestivamente, tomo a Polaris , que permanecía apoyada en una pared. Apretó el mango de la espada fuertemente.

-Mi padre………………- dijo Draco con voz ahogada, un pensamiento siniestro cruzo su mente, al parecer era inevitable que matase a su padre, tarde o temprano lo haría, esta vez sin remordimientos, sin embargo no dijo nada

-Nooooooo- contesto Hermione, que al ver la expresión de su cara, supo exactamente lo que estaba pasando por la cabeza de Draco – yo me encargare de él. Tú tienes cosas más importantes que hacer. Tienes que ayudar a defender Inglaterra, hasta que el momento llegue.

Draco paseo por la habitación. ¿Defender Inglaterra? Por supuesto, defender la isla, de los muggles locos alemanes, de los Deathcrows y de las tinieblas. Ya Místico lo había dicho, la isla de Britania, encerraba mas magia que cualquier lugar en el mundo, y seria el primer objetivo, la sangre mágica corría por las venas de todos sus habitantes, aunque fuese un poco, no solo la de los magos, por la de los muggles también. La razón era lógica, en un principio la isla estuvo habitada por celtas y no hay nada mas mágico que un celta. Por supuesto, Inglaterra había sido invadida millones de veces a través de cientos de años, romanos, sajones, vikingos, normandos, las razas se habían mezclado, pero algo sin duda había quedado. En el Reino Unido había más magos que en ningún sitio del mundo, a pesar de que la población no era tan numerosa. Era obvio que ese era el objetivo de su nacimiento y el de los otros elementos. DEFENDER BRITANIA a toda costa.

Poco a poco, se iba definiendo el juego, de un lado, los 5 elementos, del otro los Oscuros y en el medio de todo, como puente, Hermione, sirviendo a ambos bandos. El lugar más peligroso posible. Draco cerró los ojos. ¿Es que no había otra forma? Algo en su cabeza le contesto, NO LA HAY. De su boca salio un profundo suspiro.

-No vendrás conmigo- dijo Draco, mirándola de nuevo, con dolor y ansiedad. Su mente le decía déjala, su corazón se resistía a ello- ¿verdad?

Hermione se puso rígida. Quizás esa era la decisión mas difícil de su vida, la peor que tomaría en toda su existencia. Además estaba lo del bebe, todavía su cerebro pugnaba entre confesárselo o guardárselo, la pequeña Elie tambien estaba en la ecuación. Si le contaba a Draco que estaba embarazada de nuevo, nunca la dejaría irse, jamás. Un ruido en el cielo, la saco de sus pensamientos, ella fue directo hacia la ventana de la habitación. Draco se sorprendió un poco por la rapidez de ella, eso era nuevo, se movía veloz, no tan rápido como él, pero si mas que antes. Además sentía una energía distinta, un halo que ella había dejado tras de si, que lo atraía mucho pero que al mismo tiempo logro erizarle los cabellos. Al parecer Hermione era ignorante de eso y él no hizo ningún comentario al respecto.

-Draco- dijo ella mirando al cielo asombrada-mira.

Draco se acerco y ambos vieron cientos de pequeñas figuras aladas en el cielo, los dos escucharon los ruidos de los motores, eran aviones surcando los cielos, Dover quedaba en el sur de Inglaterra , así que seguramente, lo mas probable era que estos vinieran del continente. Draco abrió la boca asombrado, jamás en su vida había visto esos aparatos muggles en tal cantidad. La verdad lo noqueo de frente. Si venían del continente, venían de Alemania, era obvio que ese país estaba orquestando el inicio de las hostilidades. Había leído algo de la segunda Guerra mundial muggle, sabia lo que esos aviones harían. Los alemanes bombardearon cuatro años seguidos a Inglaterra entre 1939 y 1943. Londres casi había desaparecido. Y cuando ese general muggle llamado Eisenhower planeo el día D, los aviones habían dejado caer gente en el suelo, en las playas de Normandía.

EL DIA D, la invasión de casi dos millones de hombres al continente europeo, la más grande de la historia, había logrado destruir el Tercer Reich, sin duda los alemanes habían aprendido bien la lección. Plántate en el territorio enemigo y conquista, no te conformes con las bombas. Y la conquista de suelo enemigo empezaba con aviones como los que estaban volando sobre ellos. GUERRA. Y según Místico se extendería por todo el planeta, sumergiéndolo en el caos de un enfrentamiento jamás visto. Porque no solo eran los humanos confrontados, había fuerzas espirituales sumándose a la lucha. Lo que se avecinaba, tenía unas dimensiones descomunales, no solo era el mundo mágico, era en realidad a la especia humana, completa lo que había que defender. Pero el precio para vencer era alto, dejar a Hermione era un costo muy excesivo para él. Pero Draco Malfoy era solo un hombre, uno entre millones de habitantes del planeta. Quizás era una tontería, pero a lo mejor un corazón roto valía la pena si con eso salvabas al mundo.

Tomo sus hombros, ella lo miro, desconsolada. Había tomado su decisión mucho tiempo atrás, con la visión de Elie. Ella había regresado de la muerte, con una misión, todo tenía una razón, y ella tenia que devolver el favor que le habia sido otorgado resucitando con Elie de vuelta.

-Vas a irte- pregunto Draco, apretando sus hombros. Hermione clavo su mirada en él.

-Voy a irme- dijo ella sin que su voz temblara- Tengo que hacerlo. La solución es esa. La guerra empezó y va a morir mucha gente.

-Entiendo- Draco separo sus manos de los hombros de ella. Tenia la garganta seca. Apretó sus puños y cerro los ojos. Todo su corazón y su mente estaban revueltos. Infinidad de emociones distintas y conflictivas pugnaban por salir. Sintió la energía recorriendo su cuerpo y sucedió. Todas las ventanas de la casa estallaron. Hermione se sobresalto toda, veía a Draco bastante alterado, hizo un intento para tocarlo.

-Tranquila- le dijo Draco alejándose de ella, después de que sintió que el despliegue de energía había cesado- ya estoy bien. No lo pude controlar. No quiero que te arriesgues, Herms, no puedo ni siquiera pensar en esa posibilidad

-Draco- dijo ella- lo siento.

Draco cerro los ojos y respiro profundo. Al parecer no había otra forma. Ella de alguna manera, tenía la razón. Pero tenía que dejar algo en claro, no era su orgullo lo que se lo pedía, era algo más. Su instinto de autopreservación. No podía acompañarla en esa odisea, estaba traicionando todos sus principios. Ella tendría que entenderlo, así como él hacia un esfuerzo para entenderla a ella. Si al final, todo salía bien y ambos seguían sintiendo lo mismo, ya vería como arreglaría esa fractura.

-Quiero que tengas claro algo- Draco suavizo su voz, la miro muy triste- Yo te amo, siempre te amare. Pero no puedo estar contigo, mientras tú estés empeñada en destruirte y destruir nuestra relación. Nunca te voy a entender Hermione, pero estoy intentándolo. Se que eres justa y de pronto tienes la razón en todo. Antes de que lleguemos a odiarnos o a dañarnos mas uno a otro, prefiero dejarlo hasta aquí.

-Me estas diciendo que se acabo- pregunto ella, las lagrimas se agolpaban en su rostro, pero no iba a dejarlas salir.

-Tú lo dijiste. Se acabo- dijo Draco, intentando que su voz no se quebrase- puedes ir a donde quieres. Con Metzger, con quien sea, realmente no tiene importancia. . Perdóname si antes exagere todo. No tiene caso intentar encerrarte, tú de todas maneras te las arreglarías para escapar. Ayudare en todo lo que pueda, pero no pidas más de mí.

-Es todo lo que tienes que decirme- contesto Hermione.

-Una cosa más, no puedo permitir que te lleves a Elie. Quizás no tenga ningún derecho sobre ti, ni siquiera estamos casados. Pero ella es diferente, es mi hija, la protegeré de quien sea con los dientes, hasta de ti, si es necesario.

-No pensaba ponerla en riesgo ¿Qué clase de madre irresponsable crees que soy?- contesto ella, instintivamente se coloco una mano en su vientre. La culpabilidad rondaba la mente de Hermione, iba a abandonar a su pequeña hija que casi era un bebe y estaba poniendo en riesgo el otro niño que venia en camino. Si era una mala madre, la peor. Pero algún día sus hijos la entenderían. Y Draco también.

-Eres una buena madre- le dijo Draco- Aunque creas que pienso lo contrario. Solo te estaba aclarando el punto. La niña se queda conmigo.

-Draco- entonces Hermione se lo dijo, con todo el sentimiento que fue capaz- No olvides nunca que yo todavía te amo.

Draco se acerco a ella, le toco la mejilla, se acerco a su rostro, hizo ademán de besarla pero no lo hizo, no quería dañarse mas a si mismo. Hermione permaneció rígida en su sitio. No había muerto en el Sendero de los muertos, sino que se estaba muriendo de amor allí mismo, en ese instante. Él se alejo de ella.

-Es lo único que no pretendo olvidar de todo esto, Hermione- Draco hizo ademán de salir por la puerta, sin embargo se giro hacia ella, ofreciéndole una mirada tan intensa, que Hermione sintió palpitar su corazón desbocado- Pero al parecer eso no es suficiente para ti. Tu varita la dejare en la mesa de la cocina. La necesitaras de seguro – hizo una pausa y sus ojos brillaron, también estaba conteniendo las lagrimas al igual que ella, Hermione tuvo que apoyarse en la pared para no desvanecerse, le dolía demasiado esa despedida, un sollozo salio de su garganta, Draco volteo la cara, una lagrima empezaba a salir de sus ojos- Esto no será fácil para ninguno de los dos. Adiós.

Mientras Draco salía de la puerta de su casa. Hermione lo vio desaparecer en el jardín. Estaba hecho, habían terminado, estaban separados. Ella tembló, jamás pensó que sucedería, pero él había puesto las cosas bien en claro y tenía toda la razón. En todas y cada unas de esas palabras, estaba la mas absoluta verdad. Nunca había visto a Draco tan sincero en su vida y con tanta calma. Sintió escalofríos, él la había dejado, finalmente lo había hecho. Y ella estaba embarazada y no había tenido el valor para decírselo. De nuevo sola, con un bebe a rastras. Genial.

-Hermione Granger- ella escucho ese tono de voz tan conocido, era Seth. Sin embargo, sonaba un poco diferente, más corpórea. Seth es un vampiro, el pensamiento fluyo inmediatamente. Intento recobrar la calma, no era bueno estar alterado cerca de un vampiro, ella lo sabía muy bien, la sangre fluye más rápido, provocativamente y no se le antojaba que la mordieran. Aunque algo le decía, que Seth podría diezmar el mundo entero, pero jamás la tocaría. Sin embargo era mejor evitar la tentación

-Pensé que ibas a dejarme sola en todo esto- dijo ella dándole la espalda, todavía mirando desde la ventana, el sitio exacto donde había desaparecido Draco- conseguiste lo que buscabas.

-Voltea y veras- contesto Seth.

Hermione se giro y vio a un chico de unos 15 años, de cabello oscuro desordenado, ojos rojos y unos colmillos destacando en su boca. El chico le sonreía, estaba vestido de vaqueros con una camiseta. Era un poco mas bajo que ella. Hermione se llevo la mano a la boca horrorizada, era tan chico, se veía tan joven.

-No quiero preguntar como lo hiciste- dijo ella sin reprimir el asco.

-Yo tampoco voy a decírtelo- dijo él con ese tono de voz tan cruel, que ella todavía no terminaba de asimilar viniendo de ese cuerpo tan joven, pero no la intimidaba, se conocían demasiado bien, Seth formaba parte de su mente, y alguna vez había estado en su cuerpo- he estado persiguiéndote un buen rato. Pero no me pareció adecuado presentarme en el castillo de Grosslin, sin ti. Ya sabes juntos somos fuertes, separados………………………..ese Oscuro tiene mucho poder.

-Seth- dijo ella, ya habían pasado casi las seis horas, el medallón vibraba en su mano- dame tu mano.

Él obedeció y Hermione sintió la fría mano del vampiro sobre la de ella. Los dos juntos bajaron las escaleras. Seth miraba todo con curiosidad. La casa estaba pintada con tonos pastel tenues, poco mobiliario y muy sencillo, libros por todos lados. Era muy iluminada, a causa de los grandes ventanales que tenia. Hermione lo guío y evito que la luz del día diera contra él, convertido en animal no lo dañaría mucho, pero con forma humana era otro cuento. Recordaba el dolor del sol incidiendo en su cuerpo de vampira.

-Me imaginaba que decorarías así, eres muy simplona a veces, sabias- comento él mordaz- si yo fuese tú hubiese sido un poco mas gótico, me encanto esa época.

-No tenia intensiones de convertir mi casa en el Museo Britanico- Hermione levanto una ceja, Maldito Vampiro criticón, caminaron hasta la cocina, ella encontró su varita y la agito, activando de nuevo el hechizo desilucionador sobre la estructura- Pero simplona o no, la quiero en pie para cuando termine todo esto. A lo mejor no llego a sobrevivir, pero quiero que mis hijos la tengan.

-Ya escuchaba yo otra alma dentro de ti- dijo Seth, no le sorprendió la noticia, percibía un alma distinta en ese cuerpo humano además de la ella, al principio esto lo había confundido, tardo un rato en analizar lo que significaba- eres una perfecta idiota. Lo mejor seria que te deshicieras de él, pero no lo harás, lo se, te conozco. Por eso no me gustan las hembras humanas, demasiado complicadas. Te advierto que no soy la niñera adecuada, los recién nacidos desvalidos y rosados no son mi especialidad, supongo que entenderás el porque. Por supuesto, mantendremos el secreto.

-No seas tonto, eres incapaz de morderlo, te conozco tan bien como me conoces tú a mí. No dañarías a nada mío. ¿Sabes que es?- pregunto Hermione emocionada, quería saber el sexo, la curiosidad la mataba. Además si Seth podía percibirlo, sin duda le contaría como se sentía el bebe. No quería dañarlo y no sabía exactamente como lo afectaría su conversión en oscura. Si algo salía mal con su hijo, ella huiría, eso lo tenia bien claro, hasta que naciera y luego volvería otra vez con el plan original.

-Es un varón- contesto Seth secamente. Hermione se toco el vientre y empezó a reír de felicidad. Un niño, un pequeño Draco en miniatura. Ella de pronto sintió que la tristeza dejada por Draco se aminoraba un poco, estaba esperando un hijo de él y ambos se seguían amando. No todo estaba perdido. Hermione le apretó un poco la mano a Seth y él se sobresalto.

-Esto es el colmo, un vampiro dominado por una simple humana- gruño Seth, enseñándole los dientes a Hermione, ella no se dejo aminalar, Seth bajo la guardia- Esta bien, tengo que admitirlo, me caes bien, podría decir que hasta me gustas………..-Hermione abrió lo ojos, él agrego con voz chillona y torturada- Un poquito nada mas, eres lo mas cercano que he tenido a una amiga. Diablos, este chico y su alma pura que no se quiere desprender de su cuerpo, me están enfermando en serio. Ahora soy un vampiro sentimental.

-Yo también te quiero, pero todavía asustas, así que no te preocupes- dijo ella un poco entre azorada, sorprendida y divertida. Eso era algo que nunca había tomado en cuenta. El vampiro era su amigo

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Pansy caminaba por un sendero de tierra, camino a la Madriguera. Estaba radiante, con una sonrisa de oreja a oreja, la cicatriz todavía estaba un poco roja, pero no molestaba. La saliva de los lobos tiene efectos curativos, y ella lo había descubierto recientemente. Vestía de negro, con una gabardina que la protegía del frió. Estaba por nevar, el bajón de temperatura así lo presagiaba.

-Bill, deberías volver a tu forma humana- dijo ella- me imagino que la Sra. Weasley querrá abrazarte.

El gran lobo gris simplemente la ignoro. Pansy lo miro fijamente, pero él hizo caso omiso del reclamo. Bill no quería que su madre lo viese con esos temibles ojos amarillos, ni con sus maneras hoscas y agresivas. Así que decidió permanecer como lobo, la mayor parte del tiempo, hasta poder controlarse mejor. Para Pansy no representaba mayor problema, el solo hecho de estar junto a él, como lobo, como hombrelobo o como humano, no le importaba. Había disfrutado cada una de las facetas de Bill y todas, le gustaban, porque cada una representaba un aspecto de la personalidad de su Bill. El humano noble, el lobo fiel y la bestia indómita.

Pansy toco la puerta de la cocina, Molly la recibió con un fuerte abrazo. Le caía bien esa chica, si bien era un poco extraña para su gusto. Pero era muy amable, educada, atenta y sobre todo callada. Era una aristócrata pero era muy sencilla, tan diferente a sus otras nueras, sobre todo Fleur que era decididamente insoportable. Le gustaba Pansy para Charlie o para Bill, sin duda congeniaría muy bien con alguno de los dos, además ella era muy bonita, realmente hermosa, lastima que estuviese con Nott. Sabía que era huérfana de madre y que su padre la había expulsado de la familia. Molly en esos casos, siempre tenía los brazos abiertos para los huérfanos desvalidos. Aunque esta vez la huérfana en cuestión, era toda una mujer adulta y casada.

-Estas bien niña- dijo ella- tienes a todos preocupados. Mira que escaparte de San Mungo.

-Me siento genial- dijo ella con una sonrisa, el gran lobo gris esperaba en la puerta, Pansy se volteo y le dijo- ven conmigo, pasa.

Molly miro estupefacta al gran animal, Pansy se sentó frente a la mesa de la cocina y el lobo se echo a sus pies, ella le acariciaba el morro y los carrillos y el gran lobo parecía hipnotizado por las muestras de cariño de Pansy.

-No sabia que tenías un perro- dijo Molly levantando una ceja. El lobo tenía unos grandes ojos castaños que le resultaban familiares. Además le parecía extraño que a Pansy la hubiese atacado un hombrelobo y de pronto se apareciese con esa mascota tan extraña.

-Es un lobo- dijo ella- y es mi guardián. Hemos hecho un pacto. Somos el uno para el otro.

-¿Es un animal peligroso?- dijo Molly. Las dos perras de Malfoy eran muy juguetonas. Pero ese animal, si bien estaba tranquilo echado a los pies de su ama, parecía un poco mas de cuidado. Y había niños pequeños en la casa, la pequeña Molly y Elie.

-Para nada- dijo Pansy riéndose- solo hay que ser cariñoso con él y las malas pulgas se le desaparecen como arte de magia.

Bill la miro y gruño, Pansy de nuevo rió.

-¿Cómo esta Ginny?- pregunto Pansy.

-Bien, solo falta por sanarle un brazo- dijo Molly- al parecer ese Deathcrow, le fracturo todos los huesos desde la mano hasta el hombro del brazo derecho. Y ya sabes, ese es el brazo de la varita. Harry no permitirá que salga de San Mungo, sin poder utilizar una varita. Ron se fue a Londres hoy, en misión. La orden esta entrenando con los aurores el nuevo personal. Y Arthur esta en el ministerio, ahorita mismo, porque al parecer Alemania le ha declarado formalmente la guerra a Inglaterra, eso incluye muggles y magos.

-Entonces yo iré inmediatamente a Hogwarts para hablar con la profesora McGonagall y con el viejo…..perdón…… el Profesor Dumblendore- dijo Pansy, en sus años escolares los Slytherin se referían al director despectivamente como el viejo. Ella, Draco y Nott lo habían convertido a través de los años, en un apodo cariñoso, pero a lo mejor la Sra. Weasley no pensaría lo mismo- No puedo acercarme a Londres. Hay una bomba que es peligrosa para mí. Así que me apareceré en Escocia. Me prestarías algo de ropa, Molly, puede ser algo de George, la ropa de Ginny me queda chica.

-Por supuesto. Si quieres puedes cambiarte en la habitación de Ginny- dijo Molly todavía un poco consternada por el lobo perro o lo que fuese, pero el gran animal parecía completamente domesticado- también deberías bañarte y dormir un poco. Le avisare a Harry y a Theodore que estas aquí.

-No te preocupes por Theo, estamos separados- dijo ella levantándose de la silla, caminando hacia la escalera, Molly se contuvo de preguntar mas sobre el asunto- ¿El lobo puede quedarse conmigo?, no puedo dormir si no esta cerca.

-Si no hay más remedio- dijo ella encogiéndose de hombros, después de todo que mas daba un lobo. Tenia alojados dos perros y16 personas, la casa estaba mas llena que nunca.

Pansy llego a la habitación, se quito la gabardina y el resto de su ropa, desato sus cabellos y fue directo al baño a tomar una ducha. Mientras el agua caliente caía sobre su piel, se sentía reconfortada, apoyo su cabeza en la pared y decidió relajarse, de pronto sintió una mano sobre su vientre y un cuerpo desnudo detrás de ella, empujando contra el suyo, con la marca de su hombría presionando en sus nalgas. Sintió unos labios posarse sobre su espalda, y luego un mordisco en el hombro.

-Así que malas pulgas- dijo Bill entre dientes, mientras sus manos se deslizaban por un pecho de ella, rodeándolo, acariciando con sus dedos el pezón, ella suspiro- voy a tomar represalias por el comentario.

Pansy dio un gemido y Bill siguió con su lengua trazando un camino en su espalda. Continúo con sus dos manos acariciándole sus senos. Al principio suave y luego estrujándoles. Los abandono un rato y luego recorrió con sus manos la curva de sus caderas, la base de su espalda y sus nalgas. Pansy sentia una apremiante necesidad de sentirlo en el interior de ella, una vez mas. El sexo con Bill no era normal, era algo tan fuera de este mundo, que sentía que la imprimada era ella y no él.

-Todas estas redondeces tuyas me matan- gruño Bill, ciertamente quería perderse, extraviarse en las curvas de Pansy, sintió la mano de ella acariciando su erección, y la sensación fue tan intensa, que se puso aun mas duro y gruño sonoramente de nuevo, no iba a aguantar mucho tiempo si ella lo seguía tocando de esa forma- eres la mujer mas hermosa que he visto en mi vida. Y eres mía.

-Bill – susurro Pansy , mientras lo acariciaba, moviendo su mano arriba y abajo, lentamente. De pronto sintió una mano de Bill, recorrer su vientre, hacia abajo y un dedo deslizarse dentro de ella, estimulándola. Pansy sintió su piel ardiendo, no pudo evitar balancear las caderas sumergida en una sensación masiva de placer, solo atino a decir, entre jadeos- vas a matarme un día de estos, lo sabias.

Bill la volteo y la subió a horcajadas sobre él. En un instante, Pansy estaba completamente acoplada a él, sus cuerpos encajaban perfectamente. Había perdido la cuenta de cuantas veces había hecho el amor con él, en el último día. Estaban hambrientos uno del otro y parecía que no se iban a saciar nunca. Bill comenzó a moverse dentro de ella, la pego a la pared, un poco violentamente. A ella no le importo y a él menos. De hecho, en ese instante, no les interesaba absolutamente nada, solo ellos dos.

-Voy a matarte, es cierto- dijo mientras le mordía el cuello, sus embestidas se hacían cada vez mas enérgicas, solo oía los gemidos de ella, amortiguados por el ruido del agua cayendo desde la ducha. La necesidad que tenia del cuerpo de ella era brutal. – pero a punta de sexo.

-Es la mejor forma de morir- dijo Pansy con voz ahogada, mientras volaba libre nuevamente en su cielo cargado de estrellas brillantes, mientras Bill marcaba su territorio una y otra vez.

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-Nott, despierta- Theo estaba placidamente dormido, había llegado muy cansado, recorriendo Londres con Janie, la situación en general era decididamente caótica. Era un completo desastre, no habia electricidad, hacia frio. Extraño la chimenea de su departamente, bueno en realidad del departamento que Malfoy les habia prestado a Pansy a él, no volveria, estaba decidido. No podía negarlo, el departamento de Janie ahora era su guarida. Muy a pesar de su dueña.

Después de una pequeña discusión salomonica, en relación a unas sabanas de color blanco de algodón (Theo prefería la de comics que Janie tenia sobre su cama), Janie no puso ningún reparo en acogerlo en su casa. Al parecer el insoportable hombre estaba bastante despechado, se había separado de su esposa. Sus ojos azules tristes la conmovieron un poquito ¡Demonios! Le encantaban esos ojos azules. Además Ron Weasley llegaría también de un momento a otro. La misión continuaba. Janie los extrañaba, se divertía mucho con ellos, a la vez que le alteraban los nervios.

-Theodore Nott- grito Janie un poco exasperada, agitándole un hombro- Sal de la maldita cama de una buena vez.

Theo abrió los ojos alerta, en una fracción de segundo, tomo su varita, que descansaba a un lado de la cama, y con el otro brazo, tomo a Janie de la cintura y la coloco debajo de él . Le puso la varita en el cuello, ella estaba inmóvil, debajo de él, absolutamente sorprendida. Las respiraciones de ambos estaban agitadas. Nott tardo un poco en darse cuenta con quien y en que posición estaba. Tenía una mano apoyada en la cadera de ella apresándola. Sus ojos chocaron, Theo vio que el iris de Janie era verde, con algunas chispas doradas, sin pensar fue acercándose a ella, ese par de ojos verdes invitaban a sumergirse en ellos. Janie estaba absolutamente perpleja e inmóvil, sentía la punta de la varita presionando en su cuello, ella sabia que no tenia defensa para aquello, además Nott se había movido en un parpadeo, mas rápido que su vista, se sentia un poco hipnotizada por la mirada de él. Sus rostros se acercaron peligrosamente, ambos seguían respirando profundamente. La nariz de Theo rozo la de ella, sus alientos empezaron a confundirse. Entonces ella recupero el control y le dio un rodillazo en su entrepierna. Theo gimió de dolor y sus neuronas se conectaron. ¡Diablos! Casi había besado a la mocosa insoportable, ¿Tan necesitado de amor estaba? Pero en honor a la verdad, la chica le gustaba, no solo por su físico, le encantaba esa mente que caminaba a miles de revoluciones por segundo. Se aparto un poco y ella se levanto de la cama.

-¿Qué estabas pensando? Me amenazaste con tu varita- ella estaba totalmente ruborizada, omitió el casi beso y Nott no comento nada tampoco, sentía un poco de vergüenza, pero solo una minúscula pizca. Tenia curiosidad de cómo seria besarla, ahora que lo había pensado mejor, si Pansy lo había dejado, él tenía todo el derecho a divertirse. Además, sabia que la chica gustaba de él, así que ese punto, el de la conquista parecía superado. Lo que no sabía Theo, era que estaba un poco equivocado con Janie Andrews.

-ME ESTABAS GOLPEANDO, little Janie– se justifico Theo, llamándola por el apodo que le había dado, con ese toque de cinismo que lo caracterizaba, ella rodó los ojos, odiaba que la llamara así. Entre ella mas se disgustaba, mas la molestaba Nott con el sobrenombre -te apunte sin querer, últimamente estoy muy alerta. Pensé que me estabas atacando.

-La próxima vez optare por tirarte agua fría- dijo ella, furiosa. Camino hasta la sala de estar, tenía velas encendidas por todo el lugar, no había energía eléctrica y no la habría en mucho tiempo al parecer. Theo la siguió acomodándose la camisa- tenemos que salir de aquí. Reunión en el cuartel general, nos están invadiendo, acaban de avisarme, nos están esperando abajo del edificio. Hay tropas de paracaidistas tomando Oxford y Surrey.

-Tenemos que esperar a Ron- contesto Theo, un plop interrumpió su conversación.

Allí estaba, frente a sus ojos Ron Weasley, con el cabello rojo suelto, vistiendo jeans desteñidos, camiseta y una gabardina azul oscuro. Saludo a Janie, como siempre, dándole un sonoro beso en la mejilla y luego se dirigió a Nott.

-Vengo del ministerio de magia- dijo con voz sombría- Estamos en guerra.

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DEJEN REVIEWS PLEASE

6 comentarios

  1. publico el sabado o el domingo, me estoy leyendo amanecer y estoy algo distraida


  2. Me encanto BILLL y NOTTT jejeje, yo me estoy repasando eclipse antes de leer ese, sabes para tener todo fresco jejeje adoro esa coleccion!!!! Disfrutalo al maximo cuidate nos vemos el fin…


  3. muuy bueno!!la despedida te quedo excelente.Ese “tu lo dijiste,se acabó” y esa mezcla de sentimientos…podía verlos.
    Muy bueno lo de Seth…jaja,”Te advierto que no soy la niñera adecuada…”y tambien lo de Bill y Pansy…aca me quede sin palabras!!!


  4. ja no habia te habia leido ultimamente mi querida Jos pero al igual que tu amanecer me tiene prendida jejejejeje y estoy enamorada ahora de otro black jejej nomas que este podria ser mi hijoooooooooooo. creo que me estan gustando mucho los chuchos jajaja.
    suerteeeeee mi querida Jos.


  5. diossssssss q calorr !!! con bill y pansy me encantan ellos dos!! son tan salvajes y x otro lado me dejo muy triste lo de herms si ella se tiene q volver oscura eso significa q no va a atener senti mientos de ningun tipo!! como vaa querer a su hijo?? o lo puede afectar?? el hecho de q ella sea oscura? muchas preguntass!!!

    saludos amiga como siempre esta genial🙂



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