h1

Capitulo 32 LA MISION I

Theo y Ron se aparecieron en Berlín. Ambos vestían al estilo muggle, de ejecutivos. Nott realmente se veía elegante con su traje gris, una corbata y un portafolio. Ron había tenido que cortar su cabello para lucir un poco mayor. La habilidad de Nott con los idiomas era sumamente útil. Ron no hablaba nada de alemán. No entendía absolutamente nada, algunas palabras eran parecidas a las inglesas, pero el resto del idioma difería bastante. Esperaba no tener problemas y tener que utilizar el fuego, ahora eran muy cuidadosos, ninguno de los dos quería ponerse en evidencia.

Subieron unas escalinatas, camino al Parlamento. Multitud de personas se agolpaban en la entrada, muchas de ellas con pancartas, era una especie de manifestación. Ron miraba a los lados nervioso, tenía su varita guardada en la chaqueta de su traje, por si acaso el fuego no resultase suficiente. Ese mundo Muggle siempre lo alteraba, no sabía de donde podía venir el peligro. Nott estaba mucho mas tranquilo, él siempre estaba entre los dos mundos, aunque sin duda prefería el mágico. Con bastante esfuerzo, debido a los manifestantes y a los policías anti-motines, lograron entrar al Parlamento Alemán

Caminaron tranquilos hasta la recepción, en donde una simpática secretaria, reviso sus documentos diplomáticos. Era una suerte que Kingsley se la llevase de maravillas con el Primer Ministro ingles, la revisión transcurrió sin problemas.

-Herrs Delegados, haga el favor de acompañarnos- dijo un hombre con uniforme militar- están asignados al balcón numero cuarenta y siete. Es un honor tener a los diplomáticos ingleses presenciando una sesión del parlamento, serán testigos de un evento histórico.

Nott escudriño la mente del hombre, pero este actuaba por voluntad propia, ni rastros del Imperius. Ron caminaba un poco rezagado, todo ese ambiente era extraño para él. Llegaron al balcón cuarenta y siete y se sentaron. Estaban solos. Desde ese lugar tenían una vista panorámica de todo el recinto. Podían ver a los diputados de la Republica Alemana, todos de pies, consultándose, con papeles en las manos, algunos molestos y otros alegres.

En el estrado tres hombres estaban sentados, uno de ellos un anciano de pelo blanco y ojos negros como el carbón, que lucia una sonrisa complacida. Este hombre era Lord Scythale, que gracias a su habilidad de simpático, pudo acceder allí, y lo mas desconcertante, nadie parecía notarlo. La gente no se percataba de su presencia y justamente esa era la idea. Pero Theodore Nott sintió el aura mágica del hombre y se sorprendió ¿Quién era ese hombre, sin duda un mago, jugando con una varita, enfrente a todo el poder político alemán?. Nott utilizando su habilidad mental, se dio cuenta de que ese hombre pasaba desapercibido por todos los muggles. Ellos sabían que había alguien allí, no era invisible, pero simplemente no le prestaban atención. Era como un mueble viejo en medio de la sala, lo esquivas inconcientemente para no tropezarlo, sabes que existe, pero no te fijas en él.

Eso era lo mas extraño que había visto Nott en su vida. ¿Que poder era ese que lo hacia casi invisible?. Ron también reparo en el hombre.

-¿Quién es?- pregunto Ron

-No lo se, aguardemos- dijo Nott pero se aplasto en su silla. Ahora era él el que no quería atraer la atención de ese hombre, le dijo a Ron en un susurro – Ahora mas que nunca Weasley necesito que seas discreto.

De pronto sonó el himno nacional alemán. Todos se pusieron de pie, al concluir el himno entro un hombre, el propio Primer Ministro Alemán, quien fue directo hacia el estrado, y apoyo ambas manos sobre este, lucia eufórico.

-Miembros de Parlamento- tomo aire y dirigió una mirada desafiante a todos los diputados – por todos es conocida la humillación que a sufrido nuestra patria desde hace mas de 70 años, subyugada por los ganadores de la ultima guerra. Alemania fue dividida y repartida por dos superpotencias. Sentimos en carne propia, ver a nuestras familias separados por un infame muro por más de 30 años. Y sin embargo, el fuerte pueblo alemán, ha superado todas las dificultades y esta unido de nuevo. Pero………- el primer ministro alemán, señalo con un dedo hacia donde estaban Nott y Ron, él sabía que esos eran los delegados diplomáticos ingleses y les quiso enviar un mensaje – Todavía existen fuerzas extranjeras en Alemania, en bases militares. Personal militar que intenta dirigir nuestra vida. Y eso no será permitido.

Nott entro a la mente del hombre. Si, estaba bajo la maldición Imperius. Theo vio en su mente la cara del hombre quien había lanzado la maldición, era ese hombre viejo que estaba sentado escuchando complacido las palabras del Primer ministro Alemán.

-Por lo que solicito al Parlamento, la expulsión inmediata de las tropas de la OTAN de Alemania, las tropas americanas y las inglesas- se escucharon multitud de aplausos – también propongo el cierre de las fronteras, la prohibición de entrada al país, la renovación del arsenal nuclear y colocar nuestro estado de Alerta a Naranja. Nuestras decisiones no serán del agrado de muchos, pero es una decisión Alemana.

Esta vez los aplausos fueron apoteósicos. Nott no se lo podía creer, literalmente le habían declarado la guerra a los ingleses, los americanos y de paso a los rusos, que eran los que estarian directamente afectados por el cierre de fronteras, !ah! y tambien a los franceses. Él no sabia que tan grave podía ser el asunto, pero había buscado el significado de Guerra Nuclear y lo que encontró no le gusto para nada. La bomba nuclear, era un artefacto muggle que usaba la misma energía que le daba al Sol su brillo, para destruir. Eso iba mas allá de su comprensión, pero si podía imaginar que no quedaría mucho del planeta, si todos esos países se dedicaban a lanzarse esas bombas. Y como había dicho Harry certeramente, lo que pasaba en el mundo muggle iría a influir inexorablemente en el mágico, y allí estaba el problema. “Alguien” se dijo Nott, “o algo esta jugando un juego muy peligroso”.

Ron y Nott siguieron observando. Cuando llego el momento de la votación, vieron a Lord Scythale realizar un movimiento de varita, de nuevo una maldición Imperius. El resultado de la votación, mayoría absoluta. Scythale se levanto y camino a la salida de la gran sala. De pronto Nott y Ron sintieron miradas hostiles sobre ellos.

-Será mejor que desaparezcamos- dijo Ron- este asunto no pinta nada bien.

-Vayamos afuera- dijo Nott en voz baja- seguiremos a ese hombre, el mago.

A Nott y Ron cuando caminaban por los largos corredores, les pareció extraño que no hubiese gente, de pronto estaban solos. Ron maldijo, estaban perdidos en ese gran edificio. Nott ubicaba la entrada con su poder mental, pero de pronto, extrañamente, se confundió, perdió la pista del hombre y simplemente se perdió. Doblaron una esquina y de pronto, tres hombres vestidos de policía, y con armas los apuntaron.

-Herrs delegados, deben acompañarnos- dijo uno de los hombres.

Nott maldijo internamente, si atacaban a esos muggles irisan a Azkaban de seguro o peor a la otra cárcel mágica, a Nurmengard. Ron pensó lo mismo, sin embargo sintió el calor inundando sus manos. Pero de pronto, escucharon varios sonidos, como un silbido, y los tres hombres cayeron al suelo. Una figura vestida de negro, salio de una esquina. Era una mujer, de unos 25 años, alta, delgada, cabello castaño claro corto como un chico y ojos verdes. Camino segura hacia ellos, tenía una pistola de dardos tranquilizantes en su mano.

-No pensé que fueran tan tontos para caer en esta trampa- dijo ella con hastió, revisando el estado de los tres hombres, que estaban vivos pero inconscientes- debieron desaparecerse.

-¿Y tu quien eres?- pregunto Nott molesto por el tono de la muchacha. Ron miraba a la chica con interés, estaba enamorado de Luna, pero era hombre y tenia ojos. Esa chica era linda, pura dinamita, llevaba un arma, y al parecer sabía usarla. De pronto una melodía acudía a su cabeza, recordaba una canción, pero no sabía precisar de donde.

-Soy Janie –dijo ella con calma, los miro de arriba abajo e hizo una mueca- ¿y ustedes son lo mejor que tenían en el ministerio de Magia? Con razón casi perdieron la guerra con Voldemort.

-De hecho la ganamos, ¿Cómo sabes quienes somos?- a Nott le salían humo por las orejas, estaba furioso con ella, ¿Quién diablos se cree esa mocosa? Esta bien ellos habían metido la pata y ella les había salvado el trasero, pero ser amable tampoco estaba de mas.

-Trabajo en el Servicio Secreto Ingles – dijo ella calmada, pero con un tono que dejaba entrever de que era una mujer orgullosa y autosuficiente – los sigo desde que llegaron. Y conozco su mundo porque mi hermano mayor es mago y es Auror, digamos que ahora estoy trabajando como enlace entre ustedes y nosotros- de pronto desvió su mirada hacia arriba, pensativa y se coloco un dedo en los labios, su voz adquirió un tinte cínico – Yo soy, a ver, ¿Cómo nos dicen?, muggles. Si, soy una muggle y a mucha honra.

-¿No te agradan los magos? – pregunto Ron, su simpatía hacia la muchacha también se estaba evaporando. Ella definitivamente sabía como sacar a la gente de sus casillas.

-Al contrario, me encantan, siempre que no sean tan torpes como ustedes dos. Voy a tener que hablar seriamente con ese Kingsley, su ministro- dijo ella casi riéndose. En seguida se relajo y asumió una actitud conciliadora, lo cual la hacia ver como una niña traviesa. Miro alrededor atenta, pero no había nadie mas en el corredor – Deben irse.

-¿Cómo saldrás de aquí?- pregunto Nott, era evidente que esa Janie tendría muchos problemas en esa nueva Alemania, no era bruja. Ella le caía mal pero ante todo él era un caballero agradecido – te llevaremos, es lo menos que podemos hacer por ti.

-No es necesario, me las puedo arreglar- dijo ella. Pero en su mirada se apreciaba la duda. Con las fronteras cerradas, hasta para ella que era una espía, le iba a costar salir de allí y no revelar su identidad – Además contigo de seguro terminaría en el Polo Norte.

-No sabes cuanta razón tienes – dijo Nott casi al borde de la exasperación.

Ron ahogo una carcajada, definitivamente Nott se había conseguido la horma de su zapato.

-No seas necia, iras con nosotros quieras o no- dijo al final Nott avanzando con paso resuelto hacia ella. No iba a usar magia contra ella, la convencería con su eficaz estilo Theo Nott.

Theodore nunca en realidad supo porque lo hizo. Tiempo después se reiría con mucha frecuencia al recordar ese episodio tan particular. Pero se acerco a la chica, la tomo por la cintura y se la hecho sobre un hombro. Janie le golpeaba la espalda furiosa, pero Nott sonreía complacido, le estaba dando un escarmiento a esa mocosa por insolente. Si había amor a primera vista, su contraparte, la antipatía a primera vista, también existía y Theo lo estaba viviendo en carne propia con esa chica. En su vida le había caído tan mal alguien de buenas a primera, pero Janie, le reventaba la ulcera. Y por los golpes que le estaba propinando ella, el sentimiento era mutuo.

Ron también sonrió, era demasiado gracioso ver a esa delgada joven de cabello corto, que tenia todo el aspecto de una chica malcriada, luchando con un tipo de la contextura de Nott. Una vieja canción muggle que le encantaba a su padre le vino a la mente. ¡Claro! esa era la canción que estaba recordando, Janie´s got a gun. ¡Que casualidad!… Janie. Si esa era la frase perfecta para ella, Janie tienia un arma, porque la pistola de dardos había caído al piso en el forcejeo. Siguió riéndose mentalmente. Nunca en su vida ninguno de los dos habían tenido una conversación tan extensa con un muggle desconocido y no era tan extraño después de todo.

Los tres desaparecieron y dejaron a la convulsa Alemania adentrándose nuevamente en las Tinieblas.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Pansy se apareció en los jardines de la Madriguera. Estaba preocupada por Theo, tenia dos días que no recibía mensajes, seguramente él no quería enviar una lechuza para pasar desapercibió. También estaba preocupada por ver de nuevo a Bill, no quería repetir lo del día de la boda. Todavía su cabeza daba vueltas tratando de explicar lo que sentía hacia él, sin duda le atraía físicamente, pero además había otra cosa que ella no podía precisar. Pensó que la imprimación tendría algún efecto sobre ella, pero por lo poco que pudo averiguar, solo era de parte de los hombres lobos. Es decir ella no tenia que sentir lo que sentía y sin embargo, allí estaba, como una quinceañera nerviosa por causa de su primera cita. Tomo un poco de aire para darse valor y toco la puerta.

Bill Weasley abrió la puerta con Louis, su hija menor de tres años, cargada en brazos. Como siempre miro intensamente a Pansy, pero ella se mantuvo calmada, estaba empezando a acostumbrarse a esas miradas de él. Sin embargo verlo con su hija en brazos, le recordó que él tenia una familia y que ella tenia a Theo.

-Hola Wiliam- dijo ella todavía parada en la puerta.

-Hola Pansy- dijo él con tono amable, intentando controlarse y no asustarla como siempre – pasa por favor, mis padres están en la cocina, con mis otras hijas.

Pansy pasó a la sala de la casa y vio varias fotografías mágicas. En una de ellas, estaba un Bill mas joven y con más cicatrices, vestido con una túnica de gala con Fleur a su lado, vestida de novia, los dos destellaban, eran felices. Pansy contuvo el aliento, se acordaba de Fleur Delacourt, pero en esa foto lucia bellísima. Como Bill podía sentirse así con ella, si su esposa tenía una belleza más allá de lo natural.

Pansy era muy insegura y no tenía una percepción de ella ajustada a la realidad. Crecer con un padre que continuamente la llamaba cabeza hueca y torpe no era un aliciente para su confianza en si misma. Solo cuando demostró ser una buena mortifago, dejo de molestarla. Todavía se miraba la marca tenebrosa tatuada en su brazo y se preguntaba como diablos había sido tan tonta, tan manipulable. Pero ella siempre había sido Pansy, la tonta sin cerebro…………… Pansy.

Cuando entro en la cocina, dos niñas rubias, una de 12 años y la otra de 7, la miraron con la boca abierta. Pansy vestía una túnica marrón oscuro, tenia puesta botas. Llevaba su oscuro cabello largo hasta la cintura, cortado en largas capas. No se colocaba una gota de maquillaje, no lo necesitaba. Su piel era blanca como el alabastro, perfecta, sus labios eran rosados y sus ojos eran de un azul intenso. Victorie y Dominique nunca habían visto a una mujer tan bella, elegante y distinguida, parecía de la nobleza. Pansy como todos los Parkinson tenían un aire aristocrático, pura esencia Slytherin al caminar, pero además Pansy le imprimía su propia delicadeza femenina, algo que hacia inconscientemente y que la hacia tan atractiva a los ojos de todos.

Bill sonrió. Parecía que de verdad las chicas también habían quedado un poco atontadas con Pansy, “seguro es mi herencia”, pensó divertido. Pansy saludo a los Sres. Weasley´s, se sentó en la mesa y empezaron a charlar. Molly traje unas cervezas de Mantequilla y empezó a preguntarle por su tía, Marie Parkinson que había ido con ella a Hogwarts. Pansy respondió amablemente todas las preguntas.

-¿Cuándo llegara Harry?- pregunto Pansy después de un rato concentrándose en la boca de su botella de cerveza, para distraerse y no sentir la mirada de Bill clavada en ella.

-En una hora, esta arreglando algunas cosas en el Departamento de Aurores –respondió Arthur- tienes noticias de Ron y de Nott.

-Aun no- dijo ella, de pronto sintió que algo le jalaba la manga de la túnica, cuando vio era Dominique, la hija de 7 años de Bill.

-Señora, mis hermanas y yo queremos pedirle un favor- Pansy la miro desconcertada, vio a Victoire con Louis en brazos, ella la miraba como esperando una respuesta afirmativa.

-Dime preciosa- dijo Pansy dulcemente – llámame Pansy.

Bill las miraba con expresión divertida, ni en sus mas locos sueños se hubiese imaginado una escena como esa.

-Queremos que nos corte el cabello como Usted- dijo Dominque agitando su largo y hermoso cabello rubio, de las tres era la más coqueta. Dominique era una versión en miniatura de Fleur, Victoire era muy parecida a Bill, lo que la hacia la mas bonita de las tres y de Louis, todos decían que se parecía a Ginny de bebe – Nos gusta como luce.

-Esta bien, vayan a la sala, busquen unas tijeras, es mejor que con varita- Pansy contuvo la risa, en esa hora se iba a divertir, jugando al estilista. Pero no lo hacia nada mal, ella le cortaba el cabello a Ginny y hasta ahora ninguna queja de Harry.

-Tus hijas son muy bonitas, se parecen a su madre- le dijo Pansy con cortesía a Bill.

-Es cierto, su madre es una mujer muy hermosa- dijo Bill. Sin agregar que a él, Pansy le parecía la más bonita de todas, pero callo. Pansy al escuchar el comentario sobre Fleur, sin saber porque, se le retorció la boca del estomago.

Mientras Pansy le cortaba el cabello a las niñas, las cuatro riéndose. Bill la seguía con la mirada desde la puerta de la cocina. Arthur Weasley observaba atentamente a su hijo mayor y se le acerco:

-Ella te gusta- afirmo Arthur, seguro del hecho de que su hijo miraba a Pansy como si fuese el último vaso de agua en el desierto- por eso tú y Fleur ya no viven juntos.

-Fleur y yo estamos mal desde hace tiempo- dijo Bill evitando ese tema de conversación tan difícil para él. Estaba decidido a no contarle a nadie lo que le pasaba con Pansy. Atormentar a sus padres, con sus recién descubiertos instintos lobunos no estaba en sus planes.

-Pansy es muy bonita, hijo, cualquiera se sentiría atraído- dijo Arthur- puedo apostar que a tu madre le encantaría, cualquiera menos Fleur. Pero esta con otro, Bill no lo olvides.

-No hables tonterías, papa- dijo Bill.

-Te conozco Bill Weasley, eres mi hijo- dijo Arthur conciliador – casi puedo adivinar lo que estas pensando. Pero por tu bien y el de ella, no lo hagas. No lo compliques.

Arthur sintió sobre él la mirada penetrante de Bill. No lo había comentado con Molly pero desde hacia un tiempo, Bill estaba muy diferente. Siempre había sido el callado de la familia, Charlie era muy raro pero muy alegre y el resto de los chicos también. Pero Bill era el responsable, el protector de sus hermanos, todavía sonreía cuando lo recordaba tratando de darle un biberón a Ron de bebe. Pero el temperamento de Bill había cambiado, lo había visto muchas veces dando vueltas en la sala, como un animal enjaulado y su mirada era diferente, era amenazante, feroz, como si algo terrible pugnara por salir en su interior. Y eso no le gustaba. Arthur suspiro, nunca había intentado meterse en las decisiones de sus hijos, pero siempre ofrecía su consejo. Y tenía la sensación de que Bill, en ese asunto en específico, no lo iba a escuchar.

-Gracias padre- dijo Bill secamente, zanjando la conversación.

Harry llego con Ginny después de un rato, ella tenia los ojos vidriosos. Abrazo a su madre y se fue con ella a la cocina a conversar. Pansy termino de cortar el cabello de las chicas, y lo saludo. Bill le paso una mano por la cabeza a Dominique, quien estaba contenta por su nuevo aspecto.

-Están listos, partiremos en un rato- dijo Harry, Bill asintió. Pansy hizo lo mismo.

-Tio Harry, tan pronto te vas- dijo Victorie. Harry era su preferido, las historias que contaba de Hogwarts eran lo máximo.

-Si Vicky, nos veremos después- dijo Harry sonriéndole a Victoire. Se sentía feliz ya que después de años estando solo en el mundo, tenia ahora seis sobrinos, una suegra y un suegro que eran como sus padres, un montón de cuñados desordenados, tres cuñadas, Angelina, Audrey y su preferida, Luna. Y además tenía a Ginny. En conclusión, tenia una familia.

Ginny regreso y se abrazo con Harry. Ella era una persona de carácter fuerte, pocas veces lloraba, pero en ese momento se sentía desconsolada.

-Ginny, no llores, estaremos bien, es solo ir, buscar un báculo y regresar. Siberia no puede ser peor que el polo Norte- le decía Harry a Ginny en el oído.

-Nunca dejas que te acompañe- reclamo ella. Ginny era una Auror, estaba acostumbrada al riesgo. Pero Harry nunca la dejaba acompañarlo en las misiones. Lo que ella no sabia, era que Harry en parte lo hacia, porque ella a su lado, corriendo el mismo riesgo que él, lo hacia entrar en pánico y sus enemigos lo sabían, era algo que se notaba a leguas. Una vez hacia muchos años, cuando ambos estaban en la Academia de Aurores, Draco Malfoy se lo comento. Harry lo analizo y decidió no ir nunca en una misión con Ginny, si podía evitarlo

-Es porque quiero protegerte, tonta- le dijo Harry- tú eres mi vida ahora.

-Lo se – Ginny se apretó mas a él.

Bill beso a todas sus hijas, Victoire lo miraba atentamente.

-No quiero ir a Francia, no me gusta Beauxbatton- dijo ella.

-No quiero que estén en Inglaterra- le respondió Bill, ya había tenido esa discusión con ella días atrás, Victorie podía ser muy insistente.

-Mama y tú no volverán, ¿no es así? ¿No la quieres?- esa era la pregunta que Victorie tenia años haciéndose.

-La quiero mucho, es tu madre, pero las cosas cambiaron mucho, tanto para ella como para mí. Cuando seas mayor entenderás, pero Victoire, yo siempre las amare a todas- Bill abrazo a su hija y luego salio por la puerta diciendole- Cuida a tus hermanas y a tu madre. Tú eres la sensata de la familia.

Pansy, Bill y Harry estaban en el cobertizo de la Madriguera, el traslador preparado para ellos era una hoz. Si había algo en que los magos usaban toda su imaginación, era diseñado trasladores. Los tres tomaron la hoz, y desaparecieron en un torbellino de colores.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Eran las nueve de la noche y todo estaba calmado, Hermione aprovechaba que Elie estaba dormida y Draco estaba en la cocina, intentando preparar la cena para ambos. Así que se dedico a leer más del libro que tanto la obsesionaba, las Crónicas de Mirhydhim.

Una palabra le llamaba muchísimo la atención: Wicthblade, era algo así como la hoja de la bruja o la espada embrujada. Hermione se pregunto si podía referirse a la espada de Griffiyndor. Pero quizás no era posible, según Dumblendure las Crónicas no tenían nada que ver con los fundadores de Hogwarts. Ese era un asunto de vital importancia, la espada de Griffyndor era la espada de Draco, su alma de metal. Ella solo lo vio por un instante transformado en metal, no recordaba mucho. Draco le había contado la experiencia, pero algo dentro de ella, le decía que no le había contado toda la historia. Si la espada de Griffyndor estaba en ese libro, eso significaba que otro miembro de su pequeña familia estaba inmiscuida en la profecía, bueno no en ella exactamente, pero si en su entorno.

Pero allí decía claramente Bruja y no Brujo. Es decir la palabra se dirigía al género femenino. Se dedico a hojear algunas páginas que tenían marcadas como indescifrables y la volvió a encontrar. La daga de la bruja. Si, esa era la traducción correcta. Pero por el dibujo que aparecía en el libro, no se trataba de una daga, más bien era una espada, larga, delgada, con símbolos celtas tallados en su hoja y su mango, sin duda alguna encantamientos.

Era totalmente disparatado, Harry estaba en Siberia buscando un báculo, del cual nadie sabía que diablos era, solo Dumblendore. Y ahora ella tenía un presentimiento, con esa espada, la daga de la bruja. La magia celta había sido muy poderosa, porque venia de la naturaleza, eran los orígenes de los magos actuales, por lo menos los ingleses. Y ellos habían hecho objetos mágicos poderosos.

La espada de Griffyndor o Polaris como la llamaba ahora Dumblendore era vieja y poderosa, Draco era mas fuerte desde que tenia a Polaris y hacia magia sin varita. Pero esa espada no había sido fabricada por los celtas sino por un pueblo olvidado del norte, hecha de hierro de meteoro, justamente de un meteorito proveniente de Eta Polaris, la estrella Polar, segun la leyenda. El dichoso báculo había sido hecho en una tierra mas allá del mar, cualquiera que fuese el nombre de ese país. Y ahora esta otra espada, y esta vez era una espada celta. Hermione lo analizo, ella tenia que buscar esa espada. La mataba la curiosidad. Decidió investigar más a fondo ese asunto. O de pronto estaba pensando puras locuras………o de verdad esa espada seria necesaria.

Draco abrió la puerta y se acerco con una bandeja, comida para los dos. Ella le sonrió y dejo el libro.

-Herms será que podemos conversar un rato antes de dormir- dijo él un poco serio.

-Dime- dijo ella lanzando un suspiro. Cuando Draco venia con esa actitud, nada bueno sucedería a continuación. Y últimamente, estaban discutiendo demasiado, su vida estaba centrada en la profecía, en proteger a Elie y no siempre estaban de acuerdo. Ninguno de los dos compartía las ideas del otro. De pronto los 20 meses de paz domestica, que había disfrutado con Draco, se estaban evaporando. Pero algo no había cambiado, se amaban como el primer día, incluso más aun.

-Quiero que te vayas con los Weasley´s, yo tengo que cazar a los mortifagos. No quiero dejarte sola aquí con Elie mucho tiempo, solo nos veríamos en las noches- dijo él.

-No molestare a nadie, yo me quedo en mi casa- contesto Hermione con resolución- además quien va a dormir contigo cuando regreses, ya te imagino rodeado de almohadas-. Siempre que por alguna razón dormían separados, ella lo encontraba en la cama abrazando una almohada.

-Herms, demonios, porque eres tan terca- dijo Draco suspirando. La testarudez de Hermione había crecido a niveles alarmantes desde que estaba enfrascada con ese asunto de la profecía.

-Este es nuestro hogar, esta bien protegido, no voy a separar a mi familia- dijo ella tajante. Él se acerco y la abrazo, esa había sido una respuesta muy convincente. Hermione lo lograba sacar de sus casillas muy raras veces, bueno, últimamente bastantes veces, pero la molestia no duraba mucho. La dejaría ganar esta vez.

-Vente a la cama, ya, conmigo- dijo Draco mirándola intensamente, envolviéndola con esos ojos grises cargados de decisión, ella lo miro de manera similar. Era una lucha de voluntades, entre dos personas con caracteres férreos. Hielo y fuego nuevamente. Sin embargo alguien tenía que ceder y lo hizo complacida.

-Esta bien, esa es una orden que si puedo acatar con gusto- dijo ella riendo.

Hola , gracias a todos, sigo publicando diario, por cierto, menciono a Alemania solo con fines literarios. Me parece un pais bellisimo, lleno de historia y la gente es super amable. Este es un capitulo de los llamados de transición, je je je. Gracias por sus comentarios, dejen sus impresiones.

Aqui les dejo el Video de Janie´s got a Gun, de Aerosmith, que fue la inspiración para este capitulo. Hasta ahora no tiene que ver mucho con la historia del fic, por lo menos la historia principal. Asi que disfrutenlo.

5 comentarios

  1. Hola, vean el video, es de 1989, es increible ese video que tiene casi 20 años y todavia es excelente. Segun MTV junto con Losing my religion, de REM es uno de los mejores videos de la historia. Yo pienso que es el mejor.


  2. yo pienso que sos una genia literaria——jajajjajaj. me encanta tu historia! y quiero massssssssssssssss!!!!!!hummmmm
    jajaj
    besos
    fiona


  3. WooooooW!
    Esa Jamie, me gusta, me gusta y mucho, jajajaja
    Y a Ron, a confundirlo de nuevo!
    Le dices a Pansy que me corte el cabello??
    Yo quiero!!
    Jajajaja
    Genial el cap😉

    Love
    Ginny


  4. buen capituloo!
    a mi no me gusto jamie aggg

    pansyyy fue la razon de que fleur y bill se separaraann? yo creo que siii
    sospecho que algo pasara entre esos dos picaroness!

    bueno ma;anaa no podre pasarme por aqui, saldre de la ciudad, pero el sabado sin faaalta leere los dos y dejare comment en los dos=D

    saludos jos!



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: