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Capitulo 55 El regreso del Oscuro

Hola a todos, como este fic tiene muchos elementos celtas aqui les tengo algo que les encantara. Bueno cuando escribi la persecusion de Nott, lo hice con esta banda sonora. Algo alegre para acompañar la lectura de esa escena. Ademas, mi amor a la cultura celta, se refleja en cada palabra de este fic. Quienes mejor que The coors, irlandeses con esta estupenda cancion Toss the Feathers, para incluirla a la banda sonora de este fic.

14 de Mayo

Pansy se hallaba sentada en una roca al borde de un acantilado, tenia encima una manta escocesa a cuadros protegiéndola del frió, miraba el mar que rompía sobre las rocas, el cielo era anaranjado debido al ocaso, y el viento le daba en la cara, revolviendo sus cabellos, que llevaba sueltos, hebras de delicado lino negro, largos hasta el final de la espalda. De pronto sintió una presencia detrás de ella y unos brazos que la envolvieron. Ella cerró los ojos hundiéndose en la sensación que le producía ese abrazo. Bill se sentó pegando su pecho a su espalda y apoyo su barbilla en el hombro de ella, miro el mar, gris, tempestuoso, agitado tal como todos los sentimientos que tenia hacia ella.

Pansy tomo una de sus manos y la entrelazo con la de ella. Sentía el aliento tibio de Bill en su oreja y su mejilla.

-Nunca podré entender la forma en que te quiero- le dijo él con voz ronca-

Pero menos entiendo porque me quieres tú a mí. Soy un mounstro y un completo desastre.

-Bill, el hecho de que estés todo el tiempo malhumorado no te hace un desastre- susurro ella, apretándole la mano. Pansy solía ser muy directa con Bill, pero a la vez muy cariñosa, a veces le parecía que habían estado juntos toda la vida y otras que estaba durmiendo con un perfecto desconocido. Trataban de fomentar una buena comunicación entre ellos, pero al mismo tiempo habían ciertas cosas de las que jamás hablaban, las principales Theodore Nott y los sentimientos de Bill hacia ella. Todo muy contradictorio, pero de alguna forma ella estaba tratando de hallar la felicidad en ese caos que era la vida de ambos desde hacia unos meses- además ya estas controlando mejor las cosas, pasas casi todo el tiempo como humano.

-Solo por ti- le contesto Bill ahora pegando su mejilla a la de ella – quiero pedirte algo.

-Dime- dijo ella, acariciando con su mano la cara de él. Bill le mordió delicadamente un dedo para que dejase de hacerlo, en ese momento no quería que le tocasen el rostro. Ella sonrió casi imperceptiblemente, cada gesto de él, cada actitud, cada mirada, podría tener mil y un significados y ella estaba haciéndose ya su diccionario mental de todos ellos. Fascinada y deslumbrada por un hombre lobo, pero jamás cohibida. A veces él se mostraba reacio a que lo acariciasen, era muy cauteloso en ese aspecto, a menos que estuviesen teniendo sexo, pero Pansy le insistía una y otra vez, lo mas natural del mundo para ella era tocarlo.

-Quiero que hables con Nott- le dijo Bill casi con un gruñido, ella se giro y lo miro clavándole sus ojos azules-de lo nuestro, seriamente.

-¡Bill!- exclamo ella. Eso había sido muy inesperado y sorpresivo. Theodore Nott era un tabú difícil de superar. Algo que ellos no manejaban muy bien. Nott significaba para Pansy el recuerdo de una traición, su propio egoísmo reflejado en una acción que todavía la llenaba de remordimientos, una persona que todavía habitaba en su corazón y por la cual sufría. Nott para Bill era simplemente el hombre que había querido matarlo y el culpable de que ella no fuese completamente suya.

-Pedirte esto no es fácil para mi- entonces Bill deshizo su abrazo y respiro profundo para no alterarse. En todo ese tiempo transcurrido en Escocia, Bill gracias a Místico, había logrado doblegar su naturaleza destructiva, pudiendo la mayoría del tiempo, permanecer como humano sin representar un peligro para nadie alrededor y convertirse en hombre lobo mas o menos manteniendo pensamientos coherentes. Solo que no le gustaba la apariencia que tenia como humano, sentía que asustaba a los demás, sus ojos eran dorados, habían cambiado del intimidante amarillo a un color ambarino, tal cual como los tenia Remus Lupin. Bill no quería ni que sus hijas ni su madre lo vieran de esa forma. Pansy, que había logrado que él fuese un poco mas sociable, decidió no presionarlo mucho, así que permitió que solo estuviese en forma humana con ella y a veces con Místico. Pero Bill inexplicablemente seguía muy huraño. Y al parecer esa tarde iba a tener todas las respuestas a su mal humor.

-A veces siento que llegamos tarde- dijo ella suspirando, subiendo sus piernas a la roca y apoyando la barbilla en sus rodillas- a esta situación. Todo hubiese sido mas sencillo, si nos hubiésemos encontrado antes. Quizás si tú no te hubieses casado con Fleur o a lo mejor yo nunca lo hubiese intentado con Theo. Eso lo habría simplificado todo.

-¿En serio lo crees así?- Bill la estrecho contra su pecho de nuevo, con fuerza. Esta vez fue ella la que se soltó, él le gruño fastidiado, ella lo ignoro olímpicamente y se alejo un poco de él. Con el hombrelobo Weasley había que jugar así, ojo por ojo y diente por diente, si le perdonaba el pequeño mordisco, él sin duda lo haría otra vez. Era el macho lobo marcando su territorio una y otra vez pero seria ella quien dominaría a ese lobo como fuese – Nunca me gustaron las niñas ricas y menos si son slytherin. Aunque por ti hubiese hecho la excepción. Sin embargo nunca se me antojaron de 16 años cuando tenia 27, Pans, así que lo hecho, hecho esta- Bill la miro intensamente- Debes hacerlo, por ti mas que por cualquier persona.

-Bill- Pansy se acomodo en la roca, quedando frente a él- no quiero hablar con Theo.

Por unos segundos, ella se dedico a observarlo, las cicatrices en su cara cada vez estaban mas borradas, sin embargos sus facciones todavía conservaban la armonía de años atrás, había visto algunas fotografías de Bill de adolescente y realmente había sido un chico muy guapo. Y decididamente ahora era un hombre muy atractivo. Su cabello rojo estaba un poco mas corto, ella misma lo había cortado recién, soportando todo el malhumor de él, Bill odiaba cortarse el cabello, pero se lo había dejado a los hombros, en ese momento sin embargo solo atinaba a hundirse en esos ojos dorados que él detestaba y a ella le parecían preciosos, los ojos mas hermosos que habían visto nunca, pero igual extrañaba a veces la oscuridad de los antiguos que eran castaños. ¿Cómo no enamorarse de un hombre así? ¿Alguien que le daba su espacio, para que ella decidiera su vida de la manera que le venia en gana? Aunque a veces se pusiese algo pesado, como en esa ocasión ¿Alguien para cuidar y no al revés? Porque en esos meses, ella lo había cuidado, lo había abrazado todas las noches, cuando temblaba despertando de alguna pesadilla, había soportado toda su furia por perder muchas cosas de su carácter esencialmente humanas y no le importaba que simplemente desapareciera por días y días y luego volviese con ella para sumirse en el mas cerrado de los silencios. Ninguna pregunta, ninguna confesión, todo se resumía en no somos, simplemente estamos. Ella se había dedicado a estudiar el tema, la mente del animal, para ser mas preciso, del lobo que habitaba en Bill, vivía el presente y no prensaba en el futuro, este no existía, su estructura mental no entendía ese concepto, eso le explicaba el extraño comportamiento de Bill, que a veces vivía cada día como si fuese el ultimo. Dos mentes diametralmente opuestas coexistiendo en el mismo cuerpo.

Pansy se había entregado a él de todas las maneras posibles, tanto espiritual como carnalmente, Bill era un torbellino de sentimientos y pasiones reprimidas, ella sentía que cada vez que la tocaba ardía en llamas. Era un placer, contemplar su cuerpo desnudo, tarde en la noche, yaciendo al lado de ella, exhausto, dormido y calmado, en esos momentos era cuando lo sentía mas suyo, cuando él bajaba la guardia y se entregaba al sueño, en los brazos de su amada. Por supuesto, ella en algunos momentos, instigada por esa ola de sentimientos que él le provocaba, a veces dejaba de tomar alguna precaución y bueno……esperaba que algún día sucediera, lo que su corazón mas anhelaba, tener sus niños con él. ¿Quién mejor que Bill, el hombre que amaba para ser el padre de sus hijos? Tenia varios meses imaginándose rodeada de pequeños niños pelirrojos, con Bill a su lado mimándolos.

Pero cuando despertaba de sus ensoñaciones, veía las cosas como eran en realidad, Bill era un sujeto muy peligroso para todos menos para ella, aun seguía siendo muy inestable, ella lo amaba pero no podía cerrarse a esa realidad. Por otro lado, sacarse de la cabeza a Theo, no era tarea fácil, así que sentía el corazón partido en dos. Cuando analizaba en frió toda su situación, volvía a tomarse su poción contraceptiva religiosamente. Ella podría estar siempre al filo del abismo con ellos dos, pero seria injusto que su futura familia también lo hiciese. Bill mejoraría, volvería a ser el Bill noble aunque pasasen 100 años y ella lo ayudaría. Theo Nott algún día tendría que entenderla, por las buenas o por las malas.

Místico había ayudado, definitivamente, sin él, no sabia en que clase de criatura se hubiese convertido Bill, sin duda en una asustada y mas peligrosa de lo que era. Místico había hablado con ella en secreto, hacia unos meses, los primeros días que compartieron con él, sus palabras exactas habían sido “nunca sabrás el riesgo que has corrido todo este tiempo, estando sola con él, compartiendo todo con él” y ella se había quedado muy pensativa, al parecer todos los temores eran fundados, Bill pudo en cualquier momento sucumbir al hombrelobo y matarla. Pero no había sucedido y si las cosas seguían por buen camino, no sucedería. Bill atravesaba su periodo de adaptación y lo peor según Mistico había pasado. Ese cambio mental que ocurría gradualmente en él, podía volver loco a cualquiera, pero William Weasley tenia un temple de acero y según el druida ese era el mejor rasgo de su personalidad y el que más ayudaba en el proceso. Bill quería controlar el lobo que habitaba en él y por eso se había embarcado en ese duro viaje, el de unir la consciencia de un animal a una mente humana, sin magia, sino a punta de pura psicología. Y lo estaba logrando, con gran dolor y pena, pero lo estaba haciendo, y ella estaba orgullosa de él. Místico había descubierto, que mientras Bill no reparase el mismo sus defensas mentales, aquellas que Theo había roto, los tatuajes no servirían de nada. Pero mientras tanto, ¿De quien estaba enamorada? ¿De Bill Weasley, del hombre lobo o del animago? ¿O quizás de los tres? Y entonces ¿Porque su corazón todavía se agitaba con el nombre de Theodore Nott? ¿Porque no lograba olvidarlo?

-No quiero hablar con Theo- dijo ella tocándole la mejilla a Bill- simplemente él no quiere escucharme. Debemos tener una charla, no un monologo. No lo va a aceptar jamás.

-Pansy- Bill hablo con firmeza- quiero blanquear nuestra situación frente a todos. Yo soy un Weasley, la honorabilidad de mi familia pesa sobre mis hombros, se lo debo a mis padres. Tu estas conmigo, en calidad de mi pareja, mi compañera. No podemos casarnos, pero estamos juntos y tenemos que hacerlo de la mejor manera posible. Theodore Nott es una persona muy allegada a mi familia, por lo que es inevitable que nos encontremos algún día. Quiero que tu asunto con él, este claro para él y para todos. Ya no tiene ningún derecho sobre ti.

-Nadie tiene derechos sobre mi, Bill- exclamo Pansy tratando de sonreír, de nuevo le toco el rostro con un dedo y Bill lo permitió tranquilo, había aprendido esa pequeña lección que ella le dio, deja que te quieran Bill, las demostraciones de afecto no son solo en la cama - desde que estoy contigo soy la persona mas libre del mundo, excepto cuando te pones mañoso y sobreprotector, pera ya estas mejorando eso también

-Lo se- dijo él- pero desearía que todo estuviese claro. Además- esta vez Bill tomo aire, lo que iba a decir lo enfurecía, pero lo llevaba pensando bastante rato- desde hace un tiempo pienso, que todavía sientes algo por el.

Pansy se sorprendió bastante, abrió la boca para contestar y luego la cerró. Inmediatamente dejo de tocarlo y se abrazo las piernas, la manta que la cubría cayo y Bill volvió a colocarla en sus hombros.

-No puedo mentirte- dijo ella con un susurro- siento muchas cosas por Theo, cariño, amistad, también amor- Bill se levanto abruptamente e hizo un intento de irse, eso le había dolido, no podía ocultarlo. Pansy le tomo de la mano y lo miro anhelante- no , no espérate Bill. No es la misma clase de amor. Son dos cosas muy diferentes lo que siento por ti y lo que siento hacia él.

-Me lo temía- Bill se deshizo de la mano de ella- pero yo no debería reclamarte nada. No eras la única que tiene dudas.

-Yo no tengo dudas- Pansy se puso rígida, Bill estaba de espalda a ellas y se giro lentamente, el cabello le tapaba los ojos, pero ella sentía el peso de su mirada de manera avasalladora- no las tengo, es solo que tengo una especie de incomodidad perenne por lo de Theo. Bill, ¿tienes algo que decirme que no me hayas dicho?

-Cuando mencionaste la imprimación o por lo menos así lo dejaste intuir- esta vez Bill miraba al mar- recordé que todo este tiempo he pensado, en su influencia, en nosotros. Si no existiese, ¿yo te amaría de igual manera?

-Creo que ya discutimos ese punto- Pansy se puso seria, Bill le estaba tratando de decir algo importante y a ella no le gustaba ese tono -hace tiempo, con los duendes. No se a que viene esto, cuando todo lo tenemos mas que claro.

-No, no esta claro- contesto Bill volviendo a dirigir su mirada hacia ella, feroz, intensa y despiadada. Pansy le correspondió con la misma fuerza, ella no se dejaba intimidar ni por el lobo ni por el hombre- porque entre mas lo pienso, mas me doy cuenta de que hay una posibilidad de que todo esto sea instinto y nada mas. El hecho de que sigas sintiendo algo por Nott es casi una confirmación

Pansy se levanto, de pronto toda su seguridad que tenia en todos esos meses se había esfumado. No dejaba de tener lógica todo ese razonamiento. Pero si Bill le estaba poniendo excusas para abandonarla, era un truco barato insistir con el tema de la imprimación. Ella lo tenia todo muy claro, porque rayos él no. De pronto se sentía como la chica a la que nadie quería, por tonta. El objeto decorativo que nunca nadie extrañaba.

-Volvamos al bosque Prohibido-dijo ella de improviso con voz fría- Místico debe estar en la cabaña y tengo que hacer la cena. O podemos ir a Hogsmade si así lo prefieres, a visitar a Aberforth Dumblendore.

-Pansy- dijo Bill con voz ahogada- no quise herirte, lo siento- entonces se puso las manos en las caderas y miro al suelo- Caray, soy un idiota, no debí decirte mis dudas.

-Por eso estas de mal humor- contesto ella caminando apresuradamente. Estaba furiosa, como se atrevía Bill a dudar de sus sentimientos y los de ella, después de todo lo que había pasado, habiendo dejado todo por él, era definitivo, el destino no quería verla feliz- bueno es comprensible, no todos los días te das cuenta que metiste la pata hasta el fondo.

-Yo no dije eso- contesto Bill tras de ella, caminando por un sendero que conducía a la zona de aparición, habían decidido pasar la tarde solos en la costa occidental de Escocia, lejos de todos solo para cambiar la rutina de entrenamientos a los que los sometía Místico, pero nunca se imagino que terminarían discutiendo. Bill apretó los puños y un gruñido salio de su garganta, ronco y gutural, estaba molesto- nunca lo he dicho. Solo estoy tratando de explicarte una teoría. Tú tampoco lo tienes claro con Nott.

-Bill- entonces Pansy paro su caminata y se volteo, Bill le estaba gruñendo sonoramente pero ella dejo que de su mano saltaran chispas, Bill se quedo absolutamente quieto y tranquilo, ya había probado que esas pequeñas chispas de Pansy eran muy molestas, así que bajo la guardia. – Yo te amo, para mi es cierto, no es ninguna ilusión, esta aquí, en mi corazón.

Bill sintió una agradable sensación de calidez apoderándose de su cuerpo al escuchar esas palabras y su furia paso como si nunca hubiese existido. La inseguridad sobre sus sentimientos y el miedo a que Pansy se diera cuenta de que todo había sido un error y volviese con Theo Nott cedió. Bill no era idiota, sabia que no era fácil estar con él, cada vez que el animal salía a la superficie, se maldecía por ello, quería darle estabilidad a su pareja y no un sinfín de problemas. Se acerco a ella, la estrecho con sus brazos y la beso, brusco, con algo de premura y ansiedad, mordiendo sus labios, buscando con su lengua acariciar el interior de la boca de ella. Poso sus manos en la cintura, dejándose extraviar en las curvas de su cuerpo. Era cierto, nada existía para él cuando la besaba, solo ella. Ambos se entregaron a ese beso, ellos discutían, peleaban, ventilaban sus diferencias pero al final de todo, se terminaban amando. Pansy no podía dejar de pensar, porque diablos era mas fácil para él demostrarlo, que decirlo. La respuesta era muy simple, Bill era único en el mundo, un humano y un animal compartiendo el mismo cuerpo. O aprendía a sobrellevarlo o lo abandonaba o moría en el intento, así de simple.

Luego de un rato, permanecían abrazados, ella rozo su nariz con la de él.

-Si con eso vas a dejar de pensar tonterías- dijo ella en voz baja – ahora que puedo ir a Londres, hablare con Theo.

-Odio pelear contigo- le dijo Bill separándose de ella un poco.

-Y yo odio que estes tan inseguro de lo nuestro- le contesto ella.

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15 de Mayo

-Papi, aprieta- una voz infantil lo saco de sus pensamientos. Unos ojitos grises lo miraban con enojo.

-Elie- contesto Draco- tienes todo el cabello enredado- Estaba luchando con el cabello de la beba que ya tenia 18 meses y luego de hablar mas retrasado que los demás niños, después que empezó era toda una parlanchina. Esa tarde Draco había decidido, visto que las cosas estaban en calma, pasarla con su hija. Había encontrado a la niña tratando de infructuosamente de vestirse, luego de tomar el baño. La ayudo a ponerse un vestido azul marino que combinaba perfecto con el rojo de su cabellera y ahora la estaba tratando de peinar y anudarle el cabello en una cola. Luego de un rato desistió, tomo a la niña en sus brazos, esta le echo sus manitos al cuello y bajo a la cocina.

-Harry- exclamo alegre Elie cuando vio a su padrino, sentado en la mesa. Harry y Ginny estaban reunidos en la cocina con los Sres. Weasleys, tomando el té.

-Hola Elie- exclamo Harry alegre, Draco le dio a la niña-¿ Que hizo tu padre con tu cabello?- Harry alzo una ceja al ver que Elie tenia su cabello tirando en todas direcciones.

-No jodas Potter- le espeto Draco de malhumor, le tendió un cepillo y unos lazos azules- vamos inténtalo. Lo quiero ver.

-No me retes Malfoy- exclamo Harry divertido, tomo el cepillo y empezó a peinar a Elie. Ginny lo miraba desternillándose de la risa. Luego de un rato desistió. Ginny tomo a la niña en sus brazos y Elie se quedo muy tranquila mientras ella la arreglaba. Unos cortos bucles rojos enmarcaban ese rostro fino, que era una copia diminuta de las facciones de su padre.

-Lo que necesita esta niña es el toque femenino- comento Ginny mientras le anudaba un lazo en el cabello, luego la dejo en el suelo y le dio una palmadita cariñosa en su trasero, – Bien muñequita, ya estas lista, ve con papa.

Elie corrió traviesa hacia él y Draco la alzo en brazos, le dio un beso en la frente. Ella le correspondió rozando su nariz con la de él.

-¿Como los esquimales?- le pregunto Draco a su hija, la niña asintió- Esta bien, Elaine besos al estilo esquimal- le continuo rozando la nariz, padre e hija sonreían.

- Son uno para el otro- comento Molly enternecida viéndolos- Draco, naciste para ser padre. Adoras a esa niña y ella se desvive para complacerte.

-Esperemos que siga así cuando empiece la adolescencia-comento Draco ceñudo escabulléndose por la puerta de la cocina.

Draco salio al jardín, a disfrutar la tarde primaveral con su hija. Sasha y Tatiana saltaron a saludarlo, y pronto estaba sobre el césped, jugando con los animales y la niña.

-Tú y tu toque femenino- regaño Harry a Ginny- no viste su cara, pero yo si.

-Bah!! Harry no me regañes- contesto Ginny apenada- se que metí la pata.

-¿Cómo se lo toma?- pregunto Arthur Weasley- cada vez que viene ni menciona el tema.

-Usted que cree Sr. Weasley- suspiro Harry- si nosotros estamos mal, ya se imaginara lo demás. Pero Malfoy es un sujeto bien reservado, no anda demostrando sentimientos por ahí a la ligera.

-Igual que tú- le reprocho Ginny. Harry se acerco y le beso la mejilla, ella sonrio.

-Harry- esta vez el Sr. Weasley asumió una postura seria- en Saint Ottery han visto algunos sujetos extraños. Molly y yo hemos estado pensando en aceptar la invitación de Aberforth de irnos a Escocia.

-Yo también estaba pensando lo mismo- dijo Harry- ya casi todos los de la Orden están allá o por lo menos sus familias. Creo que será lo mejor. ¿Cuándo piensan irse?

-Potter!!- Harry solo escucho el grito de Malfoy, veloz como un rayo salio de la cocina directo al jardín. Encontró a Draco con la cara desencajada y a la pequeña Elie pálida y respirando con dificultad sobre el césped. Draco estaba inclinado sobre ella, levantándole la cabeza.

-¿Qué le pasa?- Harry pregunto con el temor impregnado su voz. Elie estaba desmayada.

-No lo se- dijo Draco con voz ahogada, las lagrimas luchaban por salir de sus ojos. Harry estaba sorprendido, jamás lo había visto a punto de llorar, lucia desesperado e impotente mientras sostenía la cabeza de su hija- se desplomo mientras jugaba.

Los demás ya habían salido corriendo de la cocina. La Sra. Weasley se inclino sobre Elie. Draco no dejaba de mirarla, sus manos le temblaban, Elie poco a poco recupero algo de color y su respiración se empezó a normalizar. De pronto abrió sus ojos y estos no eran grises sino que estaban completamente negros, un sonido gutural salio de su garganta. La Sra. Weasley se echo para atrás asustada.

-Por Merlin Santo- dijo a voz de cuello Molly, empezó a sollozar y Arthur la abrazo.

-Elie- Draco no perdió el aplomo, seguramente la niña estaba teniendo una visión. Lo que le estaba sucediendo era muy parecido a lo que Hermione le había contado aquella vez que tuvo su debut como vidente. Pero esta vez su madre no estaba, así que no sabía como Elie se comunicaría. Le acaricio la cabeza y la niña lo miro fijamente. Draco sintió escalofríos, esos ojos, esa mirada eran los de un adulto, no lo de un bebe. Encerraban una comprensión universal, un entendimiento de toda la situación alrededor. Cuando se entero de que Elie era una vidente, se imagino cualquier cosa menos eso. Si era cierto lo que había leído, en ese momento su hija estaba en comunicación directa con el Oráculo de los Dioses. Zarandeó delicadamente a la bebe por los hombros, su voz sonó suplicante- Elie, hija, por favor, despierta.

Entonces Elie se sentó, los miro a todos, con algo de cinismo y curiosidad, de nuevo salio un sonido desdoblado y gutural, como si algo o alguien estuviese probando las cuerdas vocales de la niña.

-El tiempo ha llegado- Elie finalmente hablo con una voz mas gruesa, con una dicción perfecta para un bebe de dos años- el oscuro llegara pronto, las tinieblas descenderán y el destino debe ser encontrado- luego de estas palabras, la niña pestañeo y sus ojos volvieron a su gris claro natural. Todos los adultos la miraban asombrados, ella estaba asombrada y asustada, empezó a llorar desconsoladamente. Draco la apretó contra él. La pequeña se refugio en los brazos de su padre buscando consuelo.

-Tranquila bebe- Draco besaba el cabello de su hija y la mecía- papa esta aquí.

-Ma……..ma- sollozaba Elie- quiero ma………ma. Duele………..duele mucho.

-¡Oh Dios!- exclamo Ginny quien como todos se había dado cuenta de que Elie había pronunciado una profecía- que pasa con Hermione, será que esta………..

Draco le indico con una mano que no siguiera hablando, conocía a su pequeña hija y sabia que ella entendía las conversaciones y comentarios de los adultos, no quería asustarla mas de lo que estaba. Estuvo un rato tranquilizandola, hasta que esta se durmió. Se la entrego a la Sra. Weasley, quien se la llevo arrullándola hasta su habitación.

-Algo le pasa a Hermione- dijo Draco con furia y rabioso, caminaba de un lado a otro inquieto- y tiene que ver con ese tal oscuro, lo se.

-Malfoy, cálmate- le dijo Harry.

-¿Cómo diablos quieres que me calme? Mi hija…………Dioses Potter, tú la oíste y……..-Draco resoplo- Hermione, ¿Qué sucede con Hermione?

-Ron regresara pronto- contesto Harry, igual de nervioso- Él nos traerá noticias. Metzger me ha asegurado que cuidara de ella.

-Maldito Metzger- escupió Draco- No voy a quedarme sentado con los brazos cruzados, esperando que Weasley llegue y me diga que esta muerta.

-Hermione esta bien- dijo una voz profunda incluyéndose en la conversación.

Ron Weasley se había aparecido en las afueras de La Madriguera y se sorprendió al ver a todos fuera de la casa, así que apuro el paso y escucho el final de la discusión.

Draco se fue contra Ron y lo tomo de las solapas de la chaqueta. Harry se quedo en su sitio, si era necesario Ron sabría defenderse muy bien, pero los conocía a ambos, no se irían a las manos.

-Dímelo, dime la verdad- grito Draco- ¿Cómo esta?

-En excelente estado de salud- le dijo Ron un poco molesto por la agresividad de Draco-mejor que bien, perfecta, más bonita que nunca.

-¿Qué quieres decir?- Draco lo soltó y se alejo de él.

-Que Hermione esta sana, sin daño alguno, perfectamente coherente- Ron sintió ganas de estrangularse él mismo, por mentir tanto. Coherente, si claro, coherente un cuerno, estaba totalmente loca con un embarazo de seis meses a cuestas, metida en la boca del lobo, pero una promesa era una promesa y él no iba a soltar prenda-Hablamos un rato, la deje tranquila y envío saludos para todos.

-Maldito Metzger, maldita sea con Hermione y su locura- Draco se fue furioso, hacia la habitación de su hija-maldita profecía y malditos todos.

-¿Qué rayos le pasa a este? No y que no quería hablar con ella- comento Ron, extendiendo las manos hacia los lados- ¿Qué coño paso aquí?

-Debo darle la razón a Draco, creo que te pasaste de la raya, “envío saludos para todos”, ¡Te falta un tornillo en la cabeza Ron! Draco esta desesperado por ella y tú sales con esa- le reclamo Ginny apuntándolo con un dedo. Harry rodó los ojos exasperado, al parecer las discusiones no tendrían fin esa noche- Elie tuvo una visión, algo sobre un oscuro, las tinieblas y parece que Hermione la estaba pasando mal.

-¡Uff!- Ron se llevo una mano a la cabeza- Presten atención, necesito hablar con todos. Entremos a la casa y dejemos que Malfoy se tranquilice. Tengo información importante.

Una hora después, todos estaban sentados en la mesa en silencio. Draco estaba mas hosco que nunca, la furia contenida que tenia hacia que una de sus manos temblase descontroladamente, su espada reposaba en la mesa, en apariencia estaba tranquilo, pero Harry y Ron que había aprendido a conocerlo, intuían que su revolución estaba por dentro.

-Habla de una maldita vez, Weasley- dijo por fin Draco Malfoy.

-Hermione no ha sufrido ningún daño, no la maltratan. Seth el vampiro esta con ella, al parecer es su guardaespaldas, tiene la apariencia de un chico de 15 años, pero es el mismo Seth que todos conocemos, capaz de dejarte sin sangre en un segundo- explico Ron. Luna se sento a su lado, sin intensiones de participar en la conversación, pero brindandole apoyo incondicional a su esposo. Lo tomo de la mano y Ron le dedico una mirada que le quito el aliento.

-Bien, si el vampiro esta de su lado, por lo menos tenemos la seguridad de que esta bien resguardada- dijo Harry mirando a Draco.

-Estoy de acuerdo, el vampiro sera de ayuda- contesto Draco.

-La tregua es porque están reuniendo fuerzas. La conversión en Oscura de Hermione casi ha terminado. Ella tiene un aura diferente, intimidante y poderosa, es la misma pero a la vez no lo es, es como si algo en su interior pugnara por salir, algo con mas fuerza mágica de lo que puedo imaginar- Ron hizo una pausa, nadie hablo- Van a traer de vuelta a otro muerto, otro Oscuro, el mas poderoso, entonces se van a ir en serio contra nosotros. El objetivo es Escocia. Ni siquiera Metzger conoce exactamente lo que piensan hacer Malcom Scythale y ese tal oscuro. Al parecer es un plan muy antiguo.

-¿Las reliquias?- pregunto Harry.

-Hermione solo las vio una vez, en poder de Scythale, no ha logrado averiguar que van a hacer con ella. Le dije que mantuviera la mente abierta a Nott, que se comunicara con él- concluyo Ron- no podemos volver, ella llego a mi por un pasadizo secreto del castillo. Pero no podemos acercarnos allí, debe permanecer oculto, en caso de que todo salga mal, es su única vía de escape.

Draco se levanto presuroso, Harry también.

-¿Qué diablos vas a hacer? – le dijo Harry a Draco.

-Me la voy a traer aunque tenga que hechizarla, por las buenas o por las malas- contesto Draco tomando a Polaris de la mesa, iba directo a la salida cuando………….

-Malfoy- grito Ron- tengo un mensaje para ti de ella. Me dijo expresamente: Ni se te ocurra buscarme y cuida de nuestra hija. No lo hagas, te necesitamos, nunca podrás entrar en ese castillo y salir vivo. Piensa en Elie, eres su padre, lo único que tiene esa niña eres tú.

Draco se detuvo, cerro los ojos y apretó el mango de la espada. Era cierto, si él moría, quien cuidaría a su pequeña. Retrocedió y se sentó de nuevo de mala gana.

-Descansemos aquí hoy y mañana busquemos a Nott para que intente la conexión mental- dijo Harry- debemos avisar a Alto mando unificado. La tempestad empezara pronto y hay que ir a Hogwarts, los cinco debemos hablar con Dumblendore y con el tal Místico. Ya ellos deben tener un plan para salvaguardar Escocia. Tenemos que averiguar que es lo que quieren allí los Oscuros.

Todos se retiraron a sus respectivas habitaciones, Ron se quedo un rato con Luna en la cocina, abrazados, diciéndose al oído palabras tiernas. Harry y Ginny fueron a la antigua habitación de esta y Draco se fue a la pequeña alcoba que compartía con su hija.

Se acostó en la cama con la pequeña pelirroja, la levanto y la coloco sobre su pecho, estuvo largo rato acariciándole el cabello y oyéndola respirar. Elie se despertó enfuruñada, restregandose los ojos con sus manitas. Draco hizo todo el intento por no reírse, de nuevo parecía una loquita, con todo su cabello rojo enredado y despeinado, al parecer la niña había heredado el cabello indomable de Hermione de cuando estudiaba en Hogwarts.

-¿Estas bien?- pregunto Draco sonriendo. Se estaba muriendo de la preocupación, pero tenia que fingir calma ante su hija. La niña asintió.

-Mami- pregunto Elie con su voz fina e infantil.

-Mama esta bien- le contesto Draco, acariciándole el rostro a su hija y enredando sus cabellos en su dedo- te envía muchos besos y quiere que te portes bien.

-Franz….-dijo Elie en tono perentorio- quiero jugar ………… ………………..Franz…………pequeño……Franz.

Draco alzo una ceja, ¿Por qué demonios Elie mencionaba el nombre de Metzger? Ella nunca lo había escuchado o estaba equivocado. Quizás lo había visto en la visión, pero ¿porque rayos quería jugar con él?

-Elie- dijo Draco mirando directamente a su hija a los ojos- no te entiendo. ¿Qué quieres decirme? ¿Quién es Franz?

Elie miro desconcertada a su padre, ella tenia muy claro quien era Franz, era su hermanito, lo había visto en la visión, naciendo y en brazos de su madre. Ella solamente quería jugar con el bebe, no comprendía porque su padre la miraba con una gran interrogante en su cara, pero no tenia palabras para explicarle.

-Franz…………- le contesto ella insistente, haciendo un puchero- jugar…………Franz.

Draco entonces decidió que seguramente la niña estaba muy confusa por todo lo que había pasado ese día y no entendía bien las visiones. Se coloco de lado sobre el colchón y Elie se durmió contra su pecho. Draco concilio el sueño, sintiendo la respiración de su hija contra su rostro.

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15 de Mayo, 6pm

Janie Andrews estaba en la cabecera del London Bridge que estaba en poder de las fuerzas de Alto Mando Unificado. La gran estructura con sus dos altas torres en forma de agujas, era un símbolo nacional. El rió Tamesis, marrón, lodoso y sucio, también era otro icono ingles. Desde su posición podía ver la bandera alemana ondeando en la otra cabecera y en medio del puente, la tierra de nadie. Existía una especie de tregua que nadie había roto en cinco meses, al parecer iban a pasarse eternamente en pequeñas escaramuzas sin llegar a definir la situación de la ciudad. Del lado alemán de la ciudad, al menos 250.000 personas, ingleses, conviviendo y colaborando con el enemigo porque no tenían mas remedio. En el transcurso de los meses, habían llegado, alrededor de 800.000 mil soldados alemanes a Inglaterra, bien armados y entrenados, algunos en la ciudad y la mayoría desperdigados por el sur del país, eso sin contar a los malditos Deathcrows. Del lado ingles, un millón de hombres, entre civiles, magos y ejercito, mal armados e inexpertos, intentando mantener las defensas de Londres, el resto de la milicia inglesa frenando el avance hacia el norte de los alemanes. Y la ayuda internacional no llegaba. Todos los demás países habían decidido mantenerse al margen.

Ella estaba trabajando en la oficina de estrategia y planificación, pero insistía en hacer turnos de guardia como el resto de las personas que estaban defendiendo su ciudad. Además de ver la situación en vivo y directo, le ofrecía mas posibilidades para solucionar los problemas que a diario se presentaban. Le habían conferido el rango de capitán del ejercito ingles y lo había aceptado a regañadientes, prefería la menos atención posible sobre su persona, le encantaba ser espía, pero ahora, todo el mundo la saludaba y todos sabían lo que ella hacia, bastante incomodo en realidad. El alto mando permitió que siguiera vestida de civil, en ese momento estaba sola y pensativa, montada en un montículo de escombros, mirando alternativamente el puente y el rió, pensando en una solución efectiva para apoderarse de él, claro, cuando la tregua no declarada hubiese terminado. Estaba barajando sus opciones cuando unos destellos llamaron su atención, le quito uno de los binoculares a un compañero y se subió mas arriba sobre ese montón de escombros. Apunto los catalejos directamente en el puente y abrió la boca sorprendida.

-Nott, eres un jodido loco- Janie estaba estupefacta. ¿Qué demonios estaba haciendo Nott en territorio enemigo? O mejor ¿Por qué diablos nadie le había dicho nada? De un salto bajo al piso.

-Rápido- grito Janie- a la cabecera. Preparen armas, fuego a discreción. Están persiguiendo a tres de los nuestros.

Theo y los dos chicos se acercaron al puente, la velocidad vertiginosa a la que iban los tres en sus respectivos monopatines, era irreal. Doblaron a la derecha esquivando algunos escombros y los alemanes seguían detrás de ellos, disparando. Theo con su poder mental, lograba que las balas no los impactaran . Vio algunos sacos dispuestos unos sobre otros formando una barricada y un obus apuntando directamente hacia ellos en la cabecera del puente.

-Disparen- grito Jan Shoreder ,desde su ubicación podía observar en la lejanía una masa gris de soldados persiguiendo algo o alguien, dirigiéndose justo hacia donde estaba él con su pelotón. Jan giro el cuello hacia el lado ingles observando el pavimento del puente y luego de nuevo hacia los fugitivos, entonces supo exactamente lo que iba a suceder. Van a escapar, ¡NO!

-Disparen a matar- de nuevo Jan grito totalmente desquiciado y enardecido. Solo oyó el ruido de ametralladora a su lado. Después de la sensación de vació auditivo que siempre le quedaba después de la ráfaga de balas, levanto el rostro y fijo su vista hacia el frente. Allí estaban un maldito mago y dos chicos en unas………………..patinetas. Como demonios habían logrado escaparse de todos los puestos de control y emboscadas que había enviado para capturarlos. Las balas no los rozaron, increíblemente estaban indemnes Jan entonces empezó a enfurecerse. Un batallón completo desperdiciado en una persecución, miles de municiones perdidas y quien sabe cuantos heridos por tres hombres en una patineta, era definitivo, lo iban a enviar al mas oscuro calabozo por inepto.

Jan salto de su barricada, con un grupo de soldados, se atravesó en medio de la calle, esperando enfrentarse con el mago. Su pistola apuntaba directamente a Theo, este lo vio y no le costo mucho trabajo tomar una decisión de vida o muerte. Al final y al cabo, era una guerra, todo se valía. Contradiciendo todas las normas impuestas entre muggles y magos, Nott le lanzo un desmaius a Jan, que sintió el hechizo impactar sobre su cuerpo atrozmente y cayo en el piso. Nott paso a su lado como una centella. Entonces Jan se incorporo del piso impulsado por el deseo de revancha y empezó a correr detrás de ellos con sus soldados. A mitad del puente, Nott giro su rostro y vio cientos de figuras corriendo tratando de alcanzarlo. Seguía concentrándose para que no los hirieran, confundiendo las mentes de sus perseguidores. Vio a los ingleses corriendo a la cabecera del puente, justo frente a él. Dioses estaría bajo fuego cruzado, eso en realidad no se lo había visto venir. Cerro los ojos intentando lo imposible, expandir su poder mental en todas las direcciones posibles, cuando de pronto una esfera de luz lo cubrió, a él y a los chicos, protegiéndolos de los proyectiles que se vaporizaron con su contacto La esfera de energía era iridiscente, una confluencia de colores iguales a los de arco iris lo rodeaba, Theo sintió que su corazón saltaba de emoción, la habría reconocido en donde fuese, tenia su esencia, olía, se sentía y se veía como ella, simplemente hermosa.

Allí al final del puente, antes que los ingleses llegaran, se había aparecido una persona mágica, una bruja. Frente a Theo, que ya había logrado pasar el puente, estaba una figura alta, delgada, con el cabello negro suelto, vestida de oscuro con altas botas de montar. En ese momento estaba extendiendo su mano y su varita hacia donde estaba él y los chicos, rodeándolos con su poder.

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Era una gran estancia, con altas columnas de piedra, las bóvedas llegaban hasta el cielo, parecía una gran catedral, cuatro sillones se hallaban dispuestos en círculo, pero solo tres de ellos estaban ocupados, en medio del círculo, un esqueleto humano descansaba sobre el suelo. Las tres personas salmodiaban unas palabras en tono bajo, un aura oscura se desprendía de ellos, tenian los ojos completamente negros y estaban pálidos, como si nunca la luz del día hubiese acariciado su piel. El aura oscura que salía de ellos se arremolinaba sobre sus cabezas. Los tres se levantaron al mismo momento y caminaron hacia delante, estrechando la circunferencia que formaba, se tomaron de las manos, y levantaron los brazos, la corriente de energía oscura que salía de ellos, se hizo cada vez mas intensa, y formo un torbellino, que engullo los huesos que estaban sobre el suelo. El edificio empezó a temblar, las columnas de piedra se resquebrajaron y los cristales de los vitrales estallaron con un ruido ensordecedor. Las tres figuras cayeron al piso, y la materia oscura poco a poco fue tomando la forma de un cuerpo humano, el esqueleto se cubrió de músculos y piel, desde la capa mas interna hasta la superficie. Pronto se irguió un hombre joven desnudo, que contemplo curioso a las tres personas que yacían sobre el piso.

-Despierten- dijo el joven rubio utilizando la Voz. El hombre era terriblemente hermoso, atractivo, con una musculatura definida, facciones finas y aristocráticas, cabello rubio oscuro largo, ojos azul celeste, dientes y sonrisa perfectos. Todo un dios, pero un dios maléfico.

Poco a poco Malcom Scythale, Franz y Hermione fueron recuperando el sentido. Hermione miraba confundida a todos lados, hasta que sus ojos se toparon con los del hombre rubio, con una mano se tapo la boca y ahogo un gemido. Había funcionado. Tenía ante sus narices al mago tenebroso mas talentoso de la historia, incluyendo a Voldemort, alguien del cual sabia bastante, cuando intentaban destruir los horrocruxes se había topado bastante con su nombre y allí lo tenia, vivo.

-Excelencia- dijo Malcon Scythale haciendo una reverencia, Franz hizo lo mismo. La única que se mantuvo en su sitio era Hermione. El hombre se acerco a ella.

-Reconozco a Malcom y también a Franz, es mi nieto, pero a ti no te recuerdo- dijo él con voz dura y penetrante mirada. Se acerco a ella y empezó a dar vueltas en círculo a su alrededor, estudiándola con curiosidad. Hermione lo seguía con su mirada, lucia imperturbable. Seth no estaba, no podía estar allí, ya Malcom Scythale se lo había advertido, así que ella estaba un poco más indefensa de lo usual. Sentía la mirada gélida de ese hombre sobre ella, además de su aura de poder – Mi nombre es Gellert Grindelwald. ¿Dónde esta Lord Voldemort? Se supone que debería estar aquí.

-Excelencia- contesto Scythale calmado- Tuvimos que modificar un poco el plan. Esta joven aquí presente es una bruja, devuelta a la vida por los Guardianes. Ha sido iniciada por voluntad propia en las artes oscuras.

Entonces Grindelwald se miro las manos y se sorprendió que no tuviesen arrugadas, así mismo se toco la cara, era joven, de nuevo muy joven, de unos treinta años.

-Tengo que reconocer que fue una excelente idea, Malcom, la energía de esta mujer, me devolvió no solo la vida, sino la juventud- Gellert Grindelwald seguía caminando alrededor de Hermione, observándola con interés. Ella lo miraba con tanta curiosidad como él. Grindelwald sonrío de agrado, esa mujer o era muy tonta o era muy valiente- ¿Qué tienes planeado para ella?

-Unirla en matrimonio con el Conde Metzger- contesto Scythale.

Hermione miro a Franz fijamente, totalmente desconcertada, esa parte del plan no la sabia. Pensaba que la unión de la luz con la oscuridad seria menos terrenal. Si se tenia que casar con Franz eso significaba………………… Ella meno la cabeza. ¡NO! Eso seria una completa locura. Ella estaba embarazada de otro hombre, amaba a otro hombre. Había aceptado no casarse con Draco por mantener oculta su identidad y su resurrección, ahora estaban separados, pero a pesar del rompimiento, ella no tenía pensado unirse a nadie mas en su vida, su corazón y su alma pertenecían al padre de sus hijos, a nadie mas. Franz le hizo una señal que ella entendió completamente. ¡Diablos!, no había llegado tan lejos para nada. Pero casarse y con Franz!! Demonios!!. Como rayos iba a explicarle eso a Draco, algún día.

-Perfecto, ha de cumplirse la profecía- contesto Grindelwald- Sin embargo Malcom, estas seguro que Franz esta de acuerdo, algunas cosas no deben obligarse.

-Excelencia, los dos estamos de acuerdo, ella y yo- contesto Franz. Hermione no le quito la mirada a Franz. Ella no tuvo más remedio que asentir.

-¿Es eso cierto?- pregunto Grindelwald a Hermione- estoy leyéndote la mente, tu tienes todavía sentimientos, esa parte del rito contigo no puede hacerse, puesto que ya moriste una vez. Uhmmm, muy interesante, fuste un vampiro- los ojos de Grindelward brillaban de excitación, Hermione trataba de utilizar la oclumancia pero su energía mágica estaba agotada y no pudo evitar la invasión mental- tuviste un compañero y…………………- esta vez Grindelwald miro enfurecido a Malcom- tiene un hija, Malcom ¿Dónde esta esa maldita mocosa?

-Carece de importancia, Maestro- dijo Scythale sin perder la compostura.

-Esa niña es la vidente roja, además es la hija de uno de los cinco. Malcom, tráemela, quiero su sangre- contesto Grindelwald, lo había visto absolutamente todo, sabia que esa niña, Elie, era una vidente y el padre, el poder del padre, eso era lo mejor de todo. Hermione lo miraba con desprecio y Gellert hizo una mueca con su boca- podríamos sacar provecho en un futuro de esa habilidad, pero no!! La sangre es mas importante, hay que tomarla toda, con la sangre pueden hacerse muchas cosas, conjuros.

- Cuando ganemos tendremos a la niña-contesto Scythale

Hermione temblaba de impotencia. Jamás permitirían que le pusieran un dedo encima a Elie. Había logrado ocultar su embarazo, al parecer la oclumancia había funcionado, tarde, pero había funcionado. Todo se trataba de cerrar la mente en los sitios adecuados. Su niño tendría que mantenerse oculto, ahora más que nuca. Era lógico, ese niño tenia la sangre de Draco Malfoy, uno de los elementos

-Puede que tengas razón Malcom- contesto Gellert, sus ojos azules examinaban toda la estancia, se movía muy elegantemente, y un aura oscura salía de él, evidente para todos. Los Deathcrows rodeaban toda el lugar pegados a las paredes, viendo la escena con excitación contenida, o con algo de miedo. Su verdadero jefe, el alma creadora de esos infernales sabuesos que eran ellos, estaba allí de nuevo, para encabezarlos. Gellert al verlos, sonrío complacido, luego se giro para seguir hablando con Scythale- eres pésimo con la legeremancia, has debido arreglar eso antes, confías mas en tu capacidad de ver espíritus y en tu sagacidad, pero esto ha sido una falla de tu parte. ¿Cuántos años han transcurrido desde mi muerte?

-13 años excelencia- contesto Franz- pero yo no lo veía desde hace mas de veinte.

-¿Dónde esta Gerda?- pregunto Gellert intrigado mirando a todas partes. ¿Dónde estaba su molesta hija? Porque no estaba allí con ellos. Ella tendría que estar rindiéndole pleitesía como el resto de sus perros fieles.

-Permanecerá ajena al asunto-contesto Franz secamente mirando atentamente a su abuelo- esta en Hungria con unos de sus amantes. Pero me transmitió lo siguiente “Dile a Grindelwald que recuerde su promesa”.

-Gerda, Gerda, codicia y estupidez conjugadas en la misma persona. Increíble, mi única hija y se quiere aprovechar de mi- se río Grindelwald luego se giro hacia Franz y lo tomo por el cuello, Metzger se quedo inmóvil- comunícale esto a tu madre. Sino se ensucia las manos y se une a mí, no obtendrá absolutamente nada. No me importara matarla, su papel en todo esto ya termino. Pero seré clemente con ella, tú eres mejor de lo que esperaba, sin embargo o muestra un poco de respeto hacia mi o finite- al decir esto Gellert cerro el puño de la mano que tenia libre con fuerza.

-Iré yo mismo a buscarla- contesto secamente Franz- Madre no rechazara su cortés invitación.

- Malcom, tráeme algo de vestimenta-ordeno Gellert deshaciéndose de Franz con un ligero empujón.

Lord Scythale conjuro una tunica y Grindelwald se la coloco despreocupadamente. Se sentó en una silla y con una mano invito a todos a sentarse.

Hermione seguía analizando a Gellert ¿No era que los oscuros no tenían emociones? Gellert Grindelwald era la furia personificada, sin embargo de alguna forma era algo controlado, destellos nada más, seguramente lo peor estaba bien guardado allí dentro. Al parecer todos ellos tenían una cualidad distinta. Franz frío y sin emociones, analítico. Scythale astuto como un zorro. Ella, bastante destreza mágica. Y al parecer, por lo que había visto, Gellert era un hombre sumamente cruel e implacable, al parecer no le importaba matar a su propia hija, sino lo obedecía o matar a una niña inocente como su Elie, solo por obtener su sangre. Hermione sintió escalofríos.

-Me podrían poner al corriente de los acontecimientos- dijo Grindelwald con actitud calmada- me imagino que ya pusiste en funcionamiento la maquinaria diplomática del proyecto Somaya.

-Si maestro-dijo Scythale- Estamos a puertas de un conflicto global, varias bombas estallaron ya, tenemos todo el sur de Inglaterra en nuestro control, pero Londres nos esta dando bastante problemas.

-Usaste las atómicas- pregunto Gellert, mientras un Deathcrow le entregaba una varita, él hizo un movimiento y conjuro una botella de vino, se sirvió tranquilamente en una copa, aspiro el olor de la bebida y cerro los ojos- tantos años……………………exquisito bouquet.

-Hemos usado algo nuevo, corta la energía- dijo Scythale acercándose a su Maestro- como le he dicho. Pronto nos haremos del control de Inglaterra y luego atacaremos a los demás. Los chinos están de nuestro lado. Xian Peng si usara las atómicas contra America, dice que hay que hacer limpieza a fondo.

-Malditos americanos- los ojos de Gellert brillaron, recordaba a los culpables de su caída en la Segunda Guerra Mundial, no debio confiar en ese maldito muggle loco para que dirigiera la guerra. No cometería de nuevo el mismo error, ahora, él se encargaría personalmente de todo- merecen que los borren del mapa. Dile a Xian Peng que use todo lo que tenga. Yo, Grindelwald, doy plena autorización.

-¿Qué es lo que pretendes? ¿Destruir toda la civilización?- pregunto Hermione molesta.

-Hermione Granger- dijo Grindelwald llamándola por su nombre completo, ella dio un respingo-miles morirán, es cierto, magos y muggles, pero lo que quede, se maravillara de lo magnánimo que vamos a ser, conservándolos con vida y reconstruyendo su mundo. De eso se trata el BIEN MAYOR. Porque nada es bueno o malo, la oscuridad y la luz son la cara de la misma moneda. Solo que las tinieblas permitirán que ejerzamos el control por toda la eternidad. Porque nuestro regalo será la inmortalidad. Por ese precio, nos tranzamos los Oscuros y el momento ha llegado.

Hermione callo, así que esa era la explicación de todo. Franz la miro y con sus ojos le indico que callase.

-Entonces Scythale, estoy esperando a que me expliques ¿Qué diablos sucedió con nuestro plan original? Y ¿Quién tiene las reliquias de la muerte? Riddle me quito la varita, pero no tenia idea de lo que era- entonces sus ojos brillaron malévolos y su voz adquirió un tono perentorio, lentamente volvió a preguntar-¿Dónde están?

Hermione al escuchar esto ultimo, sintió un escalofrío en todo su cuerpo. ¿Qué pretendían hacer con las reliquias? En vano intento buscarlas en ese castillo, pero no estaban. Nadie sabía que ella estaba enterada del asunto.

-Las tenemos nosotros, Maestro- esta vez Scythale sonrío, estaba totalmente complacido consigo mismo- Todas.

-Malcom, te has ganado todo mi respeto- Gellert entonces empezó a reír histéricamente-¿Tienes sangre de los elementos?

-Solo dos, el plasma y el aire- contesto Scythale- nos falta el fuego, el agua y la tierra.

-Con eso servirá- dijo enigmáticamente Gellert, la urgencia de ponerle las manos a la niña paso y se olvido de su existencia, por el momento- en realidad con uno solo basta. Pero me hubiese encantado tener a los cinco. Ya habrá oportunidad. Ahora creo que deberíamos………………tener un banquete. Wilhen esta vivo.

-Efectivamente- contesto Scythale- también tenemos algunos mortifagos con nosotros. Los Deathcrows han resurgido más fuertes que nunca.

-Tráeme a Axel y dile que quiero diversión- esta vez Gellert conjuro una gran mesa, con muchas sillas, miro a los criados y estos corrieron a las cocinas. Se examino un momento de nuevo las manos, luego dirigió sus ojos a Hermione, ella retrocedió pero Scythale la tomo por los brazos, los dos caminaron hacia donde estaba Grindelwald sentado degustando su vino, una sonrisa cruel adornaba su rostro- Ahora linda, cuéntanos. ¿Cómo y porque demonios te devolvieron los guardianes?- los ojos de Gellert se tornaron negros como la noche y utilizando la Voz de manera tan demoledora que Hermione supo enseguida que no podría hacer nada contra eso, él grito-AHORA.

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Dejen comentarios

Bueno ahora nuestro sexy Gellert Grindelwald ( en verdad el tipo asusta y no es broma)

Ewan McGreggor, igualito a como me lo imagine, claro con pelo corto (creo que me pase con el pelo largo, ja ja ja)

3 comentarios

  1. Publico el sabado que viene, DEJEN COMENTARIOS


  2. ESE ES GUELLERT!!!!!!!!!!!EXCELENTE REPARTO,JAJAJJA ESETE TEMA TAMBIEN ME HACE ACORDAR A ALASTOR…..NO SE PORQUE……..JAJAJA ADORO A THEO Y ESPERO PUEDA DEFINIR SU SITUACION CON PANSY
    BESOS
    FIONA


  3. diossssssss geller aqui no parece nada gay!!! jejeje esta genial aunq asusta un poquito peroe sa es la historia no??? saludos :)



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